febrero 27, 2013

Alimentación para Estudiar


El cerebro absorbe hasta un 20% de las propiedades energéticas de los alimentos 

La alimentación durante la adolescencia  entre los 12 y 19 años  es muy importante porque los jóvenes experimentan en esta época un crecimiento acelerado en longitud y masa corporal conocido como estirón puberal.

Una dieta inadecuada puede llegar a perjudicar tanto el desarrollo físico como el mental. Por eso es importante que el adolescente adquiera paulatinamente unos hábitos alimentarios correctos para prevenir, a corto y largo plazo, alteraciones derivadas de una alimentación desequilibrada.

En esta etapa de la vida, al desgaste físico diario se une el agotamiento psíquico que produce la rutina académica y, muy especialmente, la época de exámenes. La masa cerebral representa sólo entre un 2% y un 3% del peso corporal, pero en lo que respecta al consumo de energía absorbe hasta un 20% de las propiedades energéticas de los alimentos (su principal fuente son los hidratos de carbono  glucosa); y si el aporte de hidratos de carbono es insuficiente, el cerebro obtiene la energía a partir de otros nutrientes, como las proteínas o las grasas.

No obstante, en época de exámenes, y en contra de lo que apunta una creencia bastante extendida, no es preciso aumentar el aporte de calorías. Lo que se debe cuidar es el suministro de determinados nutrientes, necesarios para el correcto funcionamiento del sistema nervioso (vitaminas del grupo B, la vitamina E o tocoferol y algunas sales minerales  potasio, magnesio y zinc  y oligoelementos  litio, silicio, selenio y cromo). Porque están relacionados con la capacidad de concentración, la memoria, el rendimiento intelectual e incluso el estado de ánimo.

Cómo mantener un rendimiento satisfactorio durante los exámenes

Tomar un desayuno completo ayuda a afrontar el día con energía y a no sufrir déficits de glucosa que repercuten negativamente en el rendimiento escolar.

Como primer plato, habría que incluir diariamente una ensalada o un plato de verdura cocida (sola, combinada con arroz o pasta o patata o legumbre o como guarnición en segundos platos). Las verduras aportan potasio, magnesio, ácido fólico y fibra (entre otras funciones, ayuda a regular el tránsito intestinal). También se deben preparar platos a base de arroz o pasta dos o tres veces por semana. Son ricos en hidratos de carbono, proteína vegetal y vitaminas del grupo B. Los integrales son más ricos en vitaminas y minerales.

Por otro lado, las legumbres no deben faltar, al menos dos veces por semana, en la época de exámenes. Contienen hidratos de carbono, fibra y proteínas vegetales y son ricas en tiamina, niacina, potasio y hierro. Para mejorar el aprovechamiento del hierro de origen vegetal, conviene acompañar la comida con alimentos ricos en vitamina C (pimientos, cítricos...).

De segundo plato, carne y pescado, huevos (no más de cuatro veces por semana). Estos alimentos son la fuente principal de proteína de buena calidad, hierro fácilmente aprovechable por el organismo, zinc, fósforo, vitamina A (yema de huevo y pescados grasos) y vitamina B.

Para postre, lo mejor es la fruta fresca (al menos, 2 piezas al día y que una de ellas sea cítrica por su riqueza en vitamina C).

Sustituir las bebidas azucaradas por otras igualmente refrescantes y más nutritivas, como zumos naturales de frutas u hortalizas, o incluso agua e infusiones.

En las colaciones, se puede tomar trozos de fruta o zumos, yogures o batidos lácteos, cereales, tostadas, frutos secos, sandwiches vegetales… en lugar de productos más energéticos y menos nutritivos (snacks, repostería, bollería, golosinas...).

No se deben realizar dietas especiales sin conocimiento de causa, ya que pueden provocar mareos o lipotimias, cansancio, irritabilidad, alteraciones en el sueño, depresión... repercutiendo negativamente sobre la salud y la capacidad intelectual. Es por ello necesario remarcar que con una alimentación bien planteada y que incluya alimentos de todos los grupos se pueden cubrir perfectamente la totalidad de las necesidades de energía y nutrientes, sin recurrir a ningún tipo de suplemento. Pero en caso de tomarlos, han de ser recomendados por un especialista, y conviene saber que sólo se obtendrán resultados tras periodos de tratamiento de semanas o meses, y nunca a corto plazo.



Seis recomendaciones en la dieta de los niños para mejorar su rendimiento escolar

Los niños que tienen una dieta saludable presentan un coeficiente intelectual más alto que los niños que se alimentan con más grasas, azúcar y comida procesada.

Alimentos que, por sus particulares características, ayudan a mejorar las funciones cognitivas:


1) Zanahorias y manzanas rojas


El color de las zanahorias y las manzanas de cáscara roja se debe a los betacarotenos. Estos elementos son esenciales en la nutrición, porque son precursores de la vitamina A, reconocida por su aporte a la función visual, pero que también incide en la memoria. 

La académica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, Francine Grodstein, estudió los efectos del betacaroteno y concluyó que este nutriente puede aumentar la memoria y reducir las probabilidades de demencia, sobre todo si se consume en el largo plazo.

El betacaroteno también está presente en espinacas, brócoli, tomates y mangos. A la hora de la preparación, se recomienda que en lo posible se consuman crudos.


2) Eliminar todo tipo de azúcar

Así como existen alimentos que deben estar siempre presentes en la dieta de los escolares, hay otros que simplemente se tienen que eliminar.

Encabeza la lista el azúcar y todos los productos ricos en esta sustancia: cereales para el desayuno, galletas, bebidas y jugos azucarados y golosinas. No sólo se ha visto que pone a los niños más activos, también genera problemas de baja concentración.


 Si se elimina de la dieta los cereales con azúcar adicionada, la energía rápida para activar al cerebro por las mañanas se puede obtener de frutas y así asegurar una buena concentración en el colegio.





3) Pescados grasos a la plancha



Los ácidos omega 3, presentes en el salmón y el atún, mejoran la memoria y el aprendizaje. En general, todos los pescados son buenos. Pero el salmón es el que más omega 3 contiene. Otros pescados que contienen una buena cantidad de este ácido esencial son el atún y la sardina. Los demás tienen en menor cantidad. Se deben consumir tres veces a la semana, en cualquier forma, menos frito. Puede ser a la plancha, cocido o al horno. El omega 3 es necesario para que las neuronas se conecten y traspasen la información mediante el impulso eléctrico.







 4) Frutillas: antioxidantes



Las frutillas son uno de los alimentos con más antioxidantes, por lo que ayudan a las neuronas a limpiarse de los tóxicos que generan.




El Centro de Investigaciones de Nutrición Humana del Envejecimiento (Departamento. de Agricultura de EE.UU.) realizó un experimento para comprobar su alta cantidad de polifenoles: alimentaron durante dos meses a ratones con una dieta rica en frutillas. ¿Resultado? Redujeron entre un 20 y un 30% la acumulación de tóxicos en el cerebro.



Otro estudio publicado en Diario de Química Agrícola y Alimentaria, de EE.UU., informa que el consumo de este tipo de frutas cambia la forma en que se comunican las neuronas, haciéndolas más eficientes.





5) Desayuno obligatorio

Es sabido que los nutrientes que no se comen en el desayuno no se pueden recuperar en las otras comidas del día. Lo primero y más importante para un buen rendimiento escolar es un completo y equilibrado desayuno, con lácteos descremados, cereales con fibra sin azúcar y fruta natural.

Tan importante es el desayuno, que un estudio de la Universidad de La Rioja, en España, mostró – en el año 2006 – que el promedio de notas mejoraba en los adolescentes que consumían un desayuno de buena calidad. El desayuno debe incluir un alimento del grupo de lácteos, otro de las frutas y otro de cereales.


6) Curry y almendras para la memoria

Pruebas realizadas en el laboratorio de neurología de la UCLA mostraron que el curry facilita el aprendizaje. "En animales comprobamos que se ponen más inteligentes cuando ingieren este condimento, sobre todo después de lesiones cerebrales", dice el neurobiólogo Fernando Gómez-Pinilla. Otros estudios evidenciaron efectos positivos en casos de Alzheimer y ya se creó un medicamento basado en la curcumina, ingrediente clave del curry.

Las almendras también ayudan a la memoria. En un estudio de la Universidad de Illinois-Chicago, las personas que comieron un puñado de almendras antes de un test de memoria obtuvieron mejores resultados que el resto.


febrero 20, 2013

El Cerebro Humano






El cerebro humano es el centro del sistema nervioso humano y es un órgano muy complejo. Encerrado en el cráneo, tiene la misma estructura general que los cerebros de otros mamíferos, pero es más de tres veces más grande que el cerebro de un mamífero. La mayor parte de la expansión proviene de la corteza cerebral, una capa de tejido neural complicado que cubre la superficie del cerebro anterior. Especialmente se amplían los lóbulos frontales, que están involucrados en las funciones ejecutivas como el auto-control de la planificación, el razonamiento y el pensamiento abstracto. La parte del cerebro dedicada a la visión también es muy agrandado en los seres humanos.

En un solo milímetro cúbico de nuestro cerebro hay unas 40.000 neuronas y 1.000 millones de conexiones de fibras nerviosas. En cada conexión se transmiten trenes de impulsos eléctricos variables en intensidad e intervienen más de 30 productos químicos diferentes. Las neuronas más grandes llegan a tener más de 60.000 conexiones con otras 600 neuronas. En todo el cerebro, el número de neuronas supera los 100.000 millones, con más de 100 billones de conexiones (10 elevado a la 14) o para entenderlo mejor, 100 millones de veces un millón y si se pusieran en línea recta todas las fibras nerviosas, abarcarían una longitud de 400.000 kilómetros.

El cerebro controla y regula las acciones del cuerpo y reacciones. Que recibe constantemente la información sensorial, y rápidamente analiza estos datos y luego responde, controlando las acciones y funciones corporales. El tronco cerebral controla la respiración, frecuencia cardiaca, y otros procesos autonómicos. El neocórtex es el centro de pensamiento de orden superior, el aprendizaje y la memoria. El cerebelo es responsable del equilibrio del cuerpo, la postura y la coordinación del movimiento.


A pesar del hecho de que está protegido por el espesor de los huesos del cráneo, suspendido en el líquido cefalorraquídeo, y aislado de la sangre por la barrera sangre-cerebro, la naturaleza delicada del cerebro humano lo hace susceptible a muchos tipos de daños y enfermedad. Las formas más comunes de daño físico son las heridas en la cabeza como un golpe en la cabeza, un derrame cerebral, envenenamiento o por una gran variedad de sustancias químicas que pueden actuar como neurotoxinas. La infección del cerebro es rara debido a las barreras que lo protegen, pero es muy grave cuando se produce. Las enfermedades más comunes son de base genética, como la enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, y muchas otras. Un número de enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia y la depresión, se cree que es causado por lo menos en parte, por disfunciones cerebrales, aunque la naturaleza de las anomalías cerebrales, no se entiende bien.



Alimento y funcionamiento cerebral

El cerebro es un órgano muy sensible que controla las emociones, el pensamiento, la percepción, los estados de ánimo y la conducta. Depende de los suplementos de energía y factores nutricionales aportados a través de la sangre.

El cerebro tiene una barrera protectora que transporta selectivamente nutrientes y sustancias que son adecuadas para su funcionamiento. Si los nutrientes son inadecuados, ocasionan desequilibrios neuroquímicos, que provocan alteraciones en el pensamiento, percepción, emociones, o conductas.

Algunas personas son especialmente sensibles ante determinados alimentos, inhalantes o productos químicos que inducen reacciones alérgicas. Algunos alimentos comunes pueden provocar respuestas muy variadas. Por ejemplo: el trigo puede inducir reacciones hiperactivas; el huevo, hostilidad; la leche, confusión de pensamiento; y la naranja, cansancio. Es importante identificar la posible intolerancia o alergia de las personas ante determinados alimentos o sustancias.

En el cerebro, los mensajes (pequeños bloques de información) son pasados de una célula a  otra por medio de impulsos eléctricos y químicos. Los medios químicos son llamados neurotrasmisores.  Se descubrió que tres de los neurotrasmisores químicos son elaborados por el cerebro a partir del alimento que consumimos. Estos tres neurotrasmisores químicos son: la dopamina, la norepinefrina y la serotonina.

Debido a su estructura molecular, las dos primeras son catalogadas como catecolaminas (la adrenalina es otro ejemplo de catecolamina). La serotonina entra en la categoría de las indoleaminas.

La dopamina y  la norepinefrina son los elementos químicos  que propician el estado de alerta.  Cuando estas substancias están presentes en el cerebro se advierten cambios en las conductas y en el estado de ánimo. Las personas manifiestan tendencia para pensar más ágilmente, reaccionan más rápidamente ante los estímulos, sienten mayor atención, motivación y energía mental; los problemas, aun cuando sean grandes, parecen solucionables, y cualquier situación parece manejable.

La serotonina es la substancia química que propicia  la calma.  Cuando el cerebro está empleando activamente la serotonina, los sentimientos de tensión disminuyen y se incrementa la habilidad de concentración. También retarda las reacciones y puede ocasionar somnolencia y pasividad.


El cerebro sintetiza la dopamina, la norepinefrina, y la serotonina a partir de los aminoácidos: substancias químicas que contienen nitrógeno y que originan las proteínas; éstas, a su vez, son uno de los nutrientes básicos de las células, y son proporcionados por los alimentos de origen animal, legumbres, granos y semillas.


Varios hechos fascinantes sobre el cerebro humano

1. El cerebro no siente dolor

Pese al hecho de que el cerebro sea el encargado de procesar las señales de dolor de otras partes del organismo, en sí mismo no puede sentir verdadero dolor. Irónicamente es el encargado de hacernos sentir el dolor del resto del cuerpo, pero no puede generarlo.

2. El cerebro tiene grandes necesidades de oxígeno

El 20% de las necesidades de oxígeno y de calorías de nuestro cuerpo provienen del cerebro, pese al hecho de que el cerebro únicamente supone (de media) un 2% de la masa corporal.

3. El 80% del cerebro es agua

Pese a ser relativamente sólido, el cerebro humano está compuesto en un 80% de agua. Esto intensifica la importancia de mantenerse totalmente hidratado por el bien de la mente.

4. El cerebro se activa por la noche

Cuando el resto del cuerpo disminuye su actividad alcanzando mínimos durante los momentos de sueño, el cerebro aumenta su actividad siendo incluso mayor que cuando estamos despiertos. Eso sí, la actividad en vigía y sueño tiene lugar en lugares distintos del cerebro.

5. El cerebro humano opera a 15 watios de potencia

Un cerebro adulto únicamente consume en un día entre 250 y 300 kcal, lo que supone una potencia de cerca de 15 watios para un cerebro de unos 1.300 – 1.400 gramos (el peso que de media tiene un cerebro humano adulto).

6. El cerebro cambia de forma durante la pubertad

Durante la adolescencia, el ser humano cambia de aspecto físico, y también cambia su forma de pensar, ya que la estructura del cerebro cambia por completo. Hasta que este cambio no ha terminado, el ser humano no es capaz de asumir los riesgos de sus acciones.

7. El cerebro puede almacenar todo

Técnicamente, el cerebro humano tiene la capacidad de almacenar todas las experiencias, todo lo que se ve, todo lo que se oye e incluso todo lo que se siente. El gran problema recae en si una vez almacenado, esa información puede ser recuperada.

8. La información en el cerebro viaja a distinta velocidad

Las neuronas en el cerebro están situadas de distintas formas, y la información viaja a través de ellas a distintas velocidades. Esta es la razón por la que en algunas ocasiones se puede acceder a algo almacenado instantáneamente, mientras que en otras ocasiones toma un poco más de tiempo.

9. Un cociente de inteligencia mayor equivale a más sueños

Cuanto más inteligente eres, más sueñas, pero esa no es la única curiosidad relacionada con la inteligencia y el cerebro. Un elevado cociente puede llegar a combatir las enfermedades mentales, y existen casos de personas que son literalmente más inteligentes en sueños que cuando están despiertos.



El cerebro dirige todas las funciones del cuerpo. Por ello al cuidar del cerebro y satisfacer sus necesidades, se está favoreciendo la salud de todos los demás órganos y partes del cuerpo: La buena hidratación, el reposo regular, el ejercicicio físico y el respirar aire puro, entre otros hábitos, favorecen el buen funcionamiento del cerebro.





Français : Le cerveau humain

                Ver :




febrero 19, 2013

Inteligencia Emocional en el Niño



La capacidad para comunicar y crecer en el plano emocional 
puede desarrollarse desde la mas tierna infancia


¿Que es la inteligencia emocional?

Se emplea el término Inteligencia Emocional o CE (coeficiente emocional) para describir cualidades emocionales que parecen tener importancia para el éxito. Estas pueden incluir:
La empatía
La expresión y comprensión de los sentimientos
El control de nuestro genio
La independencia
La capacidad de adaptación
La simpatía
La capacidad de resolver los problemas en forma interpersonal
La persistencia
La cordialidad
La amabilidad
El respeto

La inteligencia emocional no se refiere exclusivamente a las emociones, sino a cómo integrar éstas con las cogniciones y los actos. La idea es poner inteligencia a las emociones.

El experto norteamericano en terapias infantiles Lawrence E. Shapiro en su libro “La inteligencia emocional de los niños”, destaca la necesidad de reforzar determinadas capacidades emocionales en los menores. Los niños no siempre desarrollan de forma espontánea las cualidades emocionales y capacidades sociales que los convertirán el día de mañana en adultos responsables, apreciados y felices.


La inteligencia emocional en el contexto familiar

La inteligencia emocional, como toda conducta es transmitida de padres a hijos, sobre todo a partir de los modelos que el niño se crea.



Los padres que manifiestan la ternura y el amor, producen efectos muy positivos en sus hijos. En el aspecto cognitivo, estos serán alumnos más eficaces, con mayor concentración y con menores interferencias afectivas. En el plano social, causarán una mejor impresión y serán más hábiles para relacionarse.

Se ha demostrado que los juegos, han logrado construir cierta cohesión familiar y disminuir significativamente la ira y la agresión entre los niños, mejorando sus capacidades emocionales y sociales.

Los niños con capacidades en el campo de la inteligencia emocional son más felices, más confiados y tienen más éxito en la escuela, además de ser la base para que nuestros hijos se vuelvan adultos responsables, atentos y productivos.

Las emociones no son ideas, sino que son muy reales. Adquieren las forma de elementos bioquímicos específicos producidos por el cerebro y ante los cuales el cuerpo reacciona.

Las capacidades emocionales se pueden y se deben enseñar :

Para que los niños sean más capaces de manejar el estrés emocional de los tiempos modernos.
Si la vida agitada y apresurada ha vuelto a los niños propensos a la irritabilidad y la ira, usted puede enseñarles a reconocer y controlar esos sentimientos.
Si temen a las mudanzas frecuentes.
Si se sienten perturbados por un divorcio o un nuevo matrimonio.
Si se sienten angustiados cuando enfrenta nuevas situaciones o descontentos respecto de sus tareas escolares.

Puede enseñarles capacidades específicas del CE para ayudarlos a enfrentar y superar estos problemas normales de crecimiento.

Puede enseñar a sus hijos formas de modificar la bioquímica de sus emociones, ayudándoles a adaptarse mejor, a mantener un mayor control y a ser simplemente más felices.

Es muy recomendable que los padres jueguen mucho con sus hijos sin utilizar esos momentos para darles instrucciones, sino hacer de ellos momentos compartidos, libres de juicios y presiones.

No se debe ignorar los sentimientos de nuestro hijo, pensando que sus problemas son triviales y absurdos. Debemos procurar darnos cuenta de sus sentimientos, y darle soluciones emocionales alternativas. Nunca menospreciar los sentimientos del niño (por ejemplo, prohibiéndole que se enoje, ser severos si se irritan…)

Debemos conocer y aceptar las individualidades de nuestros hijos, para de esta manera poder reconocer las debilidades y fortalezas que posea cada uno.

Nuestra misión también es enseñarle a entablar amistades y conservarlas, a trabajar en grupo, a respetar los derechos de los demás, a motivarse cuando las cosas se ponen difíciles, a tolerar las frustraciones y aprender de ellas, superar sentimientos negativos como la ira y el rencor, tener autoestima elevada, manejar las emociones y aprender a expresar los sentimientos de manera adecuada.


Las emociones son estados afectivos subjetivos y debemos procurar mejorar y aumentar en nuestro hijo el coeficiente emocional, para que sean personas más felices y con más éxito en la vida.


Test de inteligencia emocional para padres

Qué es lo que usted ya está haciendo para criar a un niño emocionalmente inteligente y qué cosas nuevas puede hacer.-

1. ¿Le oculta usted los problemas graves a su hijo?
Sí ----- No

No. La mayoría de los psicólogos piensan que los padres no deberían ocultar los problemas graves a sus hijos más pequeños. Los niños son mucho más flexibles de lo que se piensa y se benefician con explicaciones realistas de los problemas.

2. ¿Discute usted abiertamente sus errores?
Sí ----- No

Sí. Para volverse realistas en su pensamiento y sus expectativas, los niños deben aprender a aceptar tanto los atributos positivos como los defectos de sus padres.

3. ¿ Mira su hijo más de doce horas de TV semanales?
Sí ----- No

No. El niño promedio mira en realidad 24 horas de televisión semanales, y esto es demasiado. Esta actividad pasiva hace muy poco para promover las capacidades en I.E. Los programas violentos de TV son particularmente problemáticos para los niños que tienen dificultades para controlar su ira.

4. ¿Tiene usted una computadora en su hogar?
Sí ----- No

Sí. Hace un tiempo se creía que las computadoras y los juegos para computadora ejercían una influencia perjudicial sobre el desarrollo social del niño, pero parece ser que lo opuesto es la verdad. Los niños (y los adultos) están encontrando nuevas maneras de utilizar la computación y los servicios on line (Internet), que en realidad aumentan las capacidades del C.E.

5. ¿Se considera usted una persona optimista?
Sí ----- No

Sí. Los estudios muestran que los niños que son optimistas son más felices, tienen más éxito en la escuela y son realmente más saludables desde el punto de vista físico. La forma fundamental en que sus hijos desarrollan una actitud optimista o pesimista es observándolo y escuchándolo a usted.

6. ¿ Ayuda usted a su hijo a cultivar amistades?
Sí ----- No

Sí. Los investigadores en el campo del desarrollo infantil creen que tener un "mejor amigo", particularmente entre los 9 y los 12 años constituye un hito de desarrollo crítico en el aprendizaje para tener relaciones íntimas. La enseñanza de las capacidades para cultivar amistades debería comenzar apenas su hijo comienza a caminar.

7. ¿Controla usted el contenido violento de los programas de TV y los videojuegos de su hijo?
Sí ----- No

Sí. Aunque no existe una prueba clara de que mirar programas violentos de televisión o jugar con videojuegos violentos conduzca a los niños a la agresividad, si puede decirse que los desensibiliza en cuanto a los sentimientos y las preocupaciones de los demás.

8. ¿Pasa usted 15 minutos por día o más con su hijo en juegos o actividades no estructurados?
Sí ----- No

Sí. Lamentablemente, los padres de hoy pasan cada vez menos tiempo con sus hijos. Dedicar un tiempo determinado para jugar con los niños más pequeños y en actividades no estructuradas con los hijos mayores, mejora su imagen propia y su confianza en sí mismos.

9. ¿Tiene usted formas claras y coherentes de disciplinar a su hijo y de hacer respetar las normas?
Sí ----- No

Sí. Los padres autoritarios podrían prevenir un número significativo de problemas experimentados actualmente por los niños. Ser padres en forma autoritaria combina el estímulo con la disciplina coherente y apropiada. Muchos expertos creen que los padres totalmente permisivos son la causa de un número creciente de problemas de la niñez, incluyendo la conducta provocativa y antisocial.

10. ¿Participa usted en forma regular en actividades de servicio a la comunidad con su hijo?
Sí ----- No

Sí. Los niños aprenden a preocuparse por los demás haciendo, no simplemente hablando. Las actividades de servicio la comunidad también les enseñan a los niños muchas capacidades sociales y los ayudan a mantenerse alejados de los inconvenientes.

11. ¿Es usted veraz y sincero con su hijo, incluso con respecto a temas dolorosos como una enfermedad o la pérdida de un empleo?
Sí ----- No

Sí. Muchos padres para proteger a sus hijos del estrés, de preservar la inocencia de su niñez, no lo son, pero en realidad esto produce más daño que bien. Los niños que no han aprendido a enfrentar efectivamente el estrés se tornan vulnerables a problemas más graves cuando crecen, en particular en sus relaciones.

12. ¿Le enseña usted a su hijo a relajarse como una forma de enfrentar el estrés, el dolor o la ansiedad?
Sí ----- No

Sí. Usted puede enseñarles formas de relajación incluso a los niños de 4 o 5 años. Esto no los ayudará a enfrentar los problemas inmediatos, pero puede ayudarlos a vivir más tiempo y de manera más saludable.

13. ¿Interviene usted cuando su hijo experimenta dificultades para resolver un problema?
Sí ----- No

No. Surge de las investigaciones, que los niños pueden resolver problemas mucho antes de lo que solía pensarse. Cuando sus hijos aprenden a resolver sus propios problemas, adquieren confianza en sí mismos y aprenden capacidades sociales importantes.

14. ¿Celebran reuniones familiares regulares?
Sí ----- No

Sí. Los niños utilizan los modelos como la forma individual más importante para aprender capacidades emocionales y sociales. Las reuniones familiares son una forma ideal de enseñarles a resolver problemas y a funcionar en grupo.

15. ¿Insiste usted en que su hijo siempre exhiba buenos modales con los demás?
Sí ----- No

Sí. Los buenos modales son fáciles de enseñar y extremadamente importantes para la escuela y el éxito social.

16. ¿Se toma usted tiempo para enseñarles a su hijos a percibir el aspecto humorístico de la vida cotidiana, inclusive sus problemas?
Sí ----- No

Sí. Un número creciente de estudios muestran que el sentido del humor no sólo constituye una capacidad social importante, sino que representa también una factor significativo para la salud mental y física de un niño.

17. ¿Es usted flexible con los hábitos de estudio y la necesidad de organización de su hijo?
Sí ----- No

No. Es necesario ser flexible en muchos aspectos, pero no en cuanto a los hábitos de estudio y las capacidades e trabajo. para tener éxito en la escuela y más tarde en el trabajo, sus hijos necesitan aprender autodisciplina, manejo del tiempo y capacidades de organización.

18. ¿Alienta usted a su hijo a seguir tratando aun cuando se queje de que algo es demasiado difícil o inclusive cuando fracasa?
Sí ----- No

Sí. Uno de los ingredientes más importantes para convertirse en un gran realizador es la capacidad de superar la frustración y mantener un esfuerzo persistente frente al fracaso. En general, los padres no les exigen un esfuerzo suficiente a sus hijos.

19. ¿ Insiste usted en que su hijo mantenga una dieta saludable y un ejercicio diario?
Sí ----- No

Sí. Además de los beneficios físicos obvios de una buena dieta y del ejercicio, un estilo de vida saludable desempeña un papel importante en la bioquímica del cerebro en desarrollo de su hijo.

20. ¿Confronta usted a su hijo cuando sabe que no dice la verdad aún en una cuestión menor?
Sí ----- No

Sí. La comprensión de la sinceridad se modifica en los niños a medida que crecen, pero en el marco familiar, se debería poner siempre el acento en el hecho de ser veraces.

21. ¿Respeta usted la intimidad de su hijo, aun cuando sospecha que está haciendo algo perjudicial para sí mismo y para los demás?
Sí ----- No

No. Cuando uno educa a los niños, la intimidad y la confianza van de la mano. A cualquier edad, los niños deberían comprender la diferencia entre lo que puede mantenerse privado y lo que usted debe saber.

22. ¿ Deja usted que el profesor de su hijo maneje problemas de motivación en la escuela sin su participación?
Sí ----- No

No. La motivación empieza por casa. Cuanto más participen los padres en la educación de sus hijos, tanto más probabilidades tendrán los niños de tener éxito.

23. ¿ Cree usted que debería ser más tolerante con los problemas de sus hijos porque usted tiene los mismos o similares?
Sí ----- No

No. No resulta sorprendente que los niños tengan a menudo los mismos problemas que sus padres. Si usted está luchando contra temas serios como la depresión o el mal carácter, debería buscar formas de cambiar tanto su propio comportamiento como el de su hijo.

24. ¿Deja usted tranquilo a su hijo si no quiere de hablar algo que lo irrita o que lo perturba?
Sí ----- No

No. A muy pocos niños les gusta hablar de lo que los perturba, pero desde la perspectiva de la inteligencia emocional, usted debería alentar a sus hijos para que hablen de sus sentimientos. Hablar de los problemas y utilizar palabras para los sentimientos puede cambiar la forma en que el cerebro de un niños se desarrolla, formando vínculos entre la parte emocional y la parte pensante del cerebro.

25. ¿Cree usted que todo problema tiene una solución?
Sí ----- No

Sí. Se les puede enseñar a los niños, así como a los adolescentes y adultos, a buscar soluciones en lugar de dilatar los problemas. Esta forma positiva de ver el mundo puede mejorar la confianza en sí mismo y las relaciones de su hijo.

Extraído del libro "La Inteligencia Emocional de los niños" de Lawrence Shapiro


La inteligencia emocional en la escuela  consejos

La escuela es uno de los medios más importantes a través del cual el niño “aprenderá” y se verá influenciado (influenciando en todos los factores que conforman su personalidad).

Por tanto, en la escuela se debe plantear enseñar a los alumnos a ser emocionalmente más inteligentes, dotándoles de estrategias y habilidades emocionales básicas que les protejan de los factores de riesgo o, al menos, que palien sus efectos negativos.

Goleman, 1995, ha llamado a esta educación de las emociones alfabetización emocional (también, escolarización emocional), y según él, lo que se pretende con ésta es enseñar a los alumnos a modular su emocionalidad desarrollando su inteligencia emocional.

Los objetivos que se persiguen con la implantación de la Inteligencia Emocional en la escuela, serían los siguientes:

  
1. Detectar casos de pobre desempeño en el área emocional.
2. Conocer cuáles son las emociones y reconocerlas en los demás.
3. Clasificarlas: sentimientos, estados de ánimo...
4. Modular y gestionar la emocionalidad.
5. Desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias.
6. prevenir el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
7. Desarrollar la resiliencia: capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
8. Adoptar una actitud positiva ante la vida.
9. Prevenir conflictos interpersonales.
10. Mejorar la calidad de vida escolar.

 Para conseguir esto se hace necesaria la figura de un nuevo tutor quien debe saber transmitir modelos de afrontamiento emocional adecuados a las diferentes interacciones que los alumnos tienen entre sí (siendo fruto de modelos de imitación, por aprendizaje vicario, para los niños). Por tanto, no buscamos sólo a un profesor que tenga unos conocimientos óptimos de la materia a impartir, sino que además sea capaz de transmitir una serie de valores a sus alumnos, desarrollando una nueva competencia profesional.

Estas son algunas de las funciones que tendrá que desarrollar el nuevo tutor :

*  Percepción de necesidades, motivaciones, intereses y objetivos de los alumnos.
    * Ayuda a los alumnos a establecerse objetivos personales.
    * Facilitación de los procesos de toma de decisiones y responsabilidad personal.
    * Orientación personal al alumno.
    * Establecimiento de un clima emocional positivo, ofreciendo apoyo personal y social para aumentar la autoconfianza de los alumnos.

La escolarización de las emociones se llevará a cabo analizando las situaciones conflictivas y problemas cotidianos que acontecen en el contexto escolar que generan tensión (como marco de referencia para el profesor, y en base a las cuales poder trabajar las distintas competencias de la inteligencia emocional.

Por último, para que se produzca un elevado rendimiento escolar, el niño debe contar con 7 factores importantes:

    * Confianza en sí mismo y en sus capacidades
    * Curiosidad por descubrir
    * Intencionalidad, ligada a la sensación de sentirse capaz y eficaz
    * Autocontrol
    * Relación con el grupo de iguales
    * Capacidad de comunicar
    * Cooperar con los demás

Y para que el niño se valga de estas capacidades una vez se escolarice, no hay que poner en duda que dependerá mucho del cuidado que haya recibido por sus padres.

De este modo, debemos resaltar que para una educación emocionalmente inteligente, lo primero será que los padres de los futuros alumnos proporcionen ese ejemplo de Inteligencia Emocional a sus niños, para que una vez que éstos comiencen su educación reglada, ya estén provistos de un amplio repertorio de esas capacidades emocionalmente inteligentes.

El cerebro de un niño se desarrolla,
formando vínculos entre la parte emocional
y la parte pensante del cerebro