marzo 23, 2014

Depresión en Adolescentes






La depresión afecta a personas de todos los colores, razas, posición económica y edad; sin embargo, pareciera afectar más a mujeres que a hombres durante la adolescencia y la edad adulta. Afecta a uno de cada ocho adolescentes. Las adolescentes presentan el doble de posibilidades de experimentar depresión que los adolescentes.

La depresión en los adolescentes se presenta en un momento de grandes cambios personales, cuando hombres y mujeres están definiendo una identidad distinta a la de sus padres, lidiando con asuntos de género y su sexualidad emergente, y tomando decisiones por primera vez en sus vidas.

La depresión en la adolescencia a menudo coexiste con otros trastornos tales como ansiedad, comportamiento perturbador, trastornos alimenticios, o abuso de sustancias.

La depresión puede ser leve o severa. En el peor de los casos, la depresión puede generar sentimientos de desesperación tan profundos que la persona piensa en el suicidio.

La depresión también puede provocar síntomas físicos. Cuando están deprimidas, algunas personas sienten malestar estomacal, falta de apetito, aumento o pérdida de peso, dolores de cabeza y problemas para dormir.

La depresión afecta a las cuatro áreas del adolescente : psicológica, afectiva, conductual y física. Cada área presenta sus propios síntomas y no siempre se ven afectadas las cuatro áreas al mismo tiempo. Además, cada síntoma dependerá de su frecuencia (cada cuanto se presenta) e intensidad (con qué tanta fuerza) con que se presente para poder saber en qué nivel de depresión se encuentra (leve, moderada o severa) y poder diagnosticar el tipo exacto de depresión (depresión reactiva, trastorno depresivo mayor, distimia y bipolar I y II) y descubrir si hay o no factores ambientales que lo estén provocando.

Área psicológica


* Pérdida de interés (apatía) en actividades que anteriormente disfrutaba.

* Aburrimiento; ideas de fracaso, inferioridad; auto reproches, pesimismo.

* Preocupación por sí mismo y por su futuro.

* Dificultades para concentrarse o poner atención, para tomar decisiones, por muy sencillas que éstas parezcan. En un estado de depresión, se recomienda que lo mejor espere a recuperarse para tomar una decisión.

* Episodios de pérdida de memoria.

* Se muestra más callado de lo habitual.

* Ideas de muerte o suicidio.

Área afectiva


* Sentimientos de tristeza; sin embargo, la mayoría de los adolescentes, por su misma situación de vida, difícilmente la manifestarán.

* Sentimiento de enojo o irritación.

* Sentimientos de culpa, soledad, inutilidad, desesperanza, inseguridad, desamparo, impotencia.

* Se muestran distantes, y con amor propio disminuido.

Área conductual


* Bajo rendimiento académico.

* Comportamiento agresivo, desafiante e irresponsable.

* Aislamiento, incapacidad para relacionarse o construir relaciones afectivas duraderas nuevas.

* Conductas de alto riesgo, como conducir a alta velocidad en estado de ebriedad o la promiscuidad.

* Conductas antisociales o delictivas como podría ser el robo en una tienda departamental o pelearse en la calle.

* Se realiza lesiones, principalmente pequeñas marcas en los brazos con una navaja, o tal vez comience a tener “pequeños” accidentes de manera constante como el tropezarse, caerse, cortarse, etc.

* Comienza a regalar sus pertenencias más preciadas a sus amigos o hermanos (este comportamiento es como si se estuviera despidiendo y dejando herencias pues piensa que pronto morirá).

* Intento de suicidio (en ocasiones lo logra).

Área física


Esta se refiere particularmente a signos y síntomas que comprometen la salud :

* Llanto fácil.

* Agitación, palpitaciones (podría estar asociada a la ansiedad).

* Disminución psicomotriz (sus movimientos son lentos y torpes).

* Cansancio o fatiga, disminución de energía.

* Problemas digestivos o gástricos.

* Tensiones musculares.

* Dolores de cabeza o en varias partes de cuerpo sin una explicación médica. Para diagnosticar depresión, primero hay que descartar causas orgánicas o enfermedades.

* Lesiones ocasionadas por accidentes o por ellos mismos.

* Alteraciones del sueño. Le cuesta trabajo conciliarlo, se despierta a media noche, no puede dormir o duerme demasiado.

* Alteraciones del apetito. Come mucho más de lo que antes lo hacía, o come mucho menos).

* Deficiencias de vitaminas, minerales y / o proteínas (anemia), y trastornos alimenticios (bulimia y/o anorexia).


Causas

La depresión no tiene una única causa. Son muchos los factores que desempeñan un papel, incluidos la genética, el entorno, el estado de salud, los sucesos de la vida y determinados patrones de pensamiento que afectan las reacciones de las personas frente a los acontecimientos.

En la depresión, está involucrada la delicada química del cerebro: específicamente, están involucradas unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. Estas sustancias químicas contribuyen a la transmisión de mensajes entre las células nerviosas del cerebro.

Algunos neurotransmisores regulan el estado de ánimo. Cuando no están disponibles en las cantidades necesarias, el resultado puede ser la depresión.

La respuesta del cerebro a los acontecimientos estresantes puede alterar el equilibrio de los neurotransmisores y provocar una depresión.

Algunas veces, una persona puede experimentar una depresión sin poder identificar ningún acontecimiento triste o estresante responsable de ello. Las personas con una predisposición genética a la depresión pueden ser más propensas al desequilibrio en la actividad de los neurotransmisores que forma parte de la depresión.

Los siguientes eventos o situaciones pueden causar depresión

* Agresión o acoso en la escuela o en otra parte.
* Abuso o maltrato infantil, tanto físico como sexual.
* Falta de destrezas sociales.
* Dificultades de aprendizaje.
* Enfermedad crónica.
* Crianza o cuidados deficientes.
* Acontecimientos estresantes de la vida, como la pérdida de uno de los padres por muerte o por divorcio.

En algunos adolescentes, los problemas de aprendizaje no diagnosticados pueden impedir un buen desempeño escolar, los cambios hormonales pueden afectar su estado de ánimo, o los problemas de salud pueden resultar un desafío o un revés. Con o sin los genes para la depresión, cualquiera de estos elementos puede preparar el contexto para que una persona se deprima.

El estado anímico depresivo es común debido a

* El proceso normal de maduración y el estrés que se presenta con éste.
* La influencia de las hormonas sexuales.
* Los conflictos de independencia con los padres.


Factores que causan la depresión

Factores genéticos o hereditarios. El riesgo de que los adolescentes presenten depresión, principalmente de tipo endógena (problema de la química del cerebro) aumenta cuando algún miembro de la familia, principalmente los padres, la padecen o la padecieron por algún tiempo.

Factores conductuales. Estos factores de riesgo se presentan cuando, especialmente uno de los padres ha padecido depresión (endógena o exógena) por un tiempo prolongado y coincide con el nacimiento y niñez del adolescente, haciendo que éste poco a poco vaya aprendiendo los comportamientos propios de una persona depresiva.

Factores ambientales. Estos son por lo general situacionales desde problemas escolares, con los amigos o familiares, hasta la pérdida de un ser querido, ya sea porque murió o se tuvo que ir, como en el caso del divorcio, haciendo que puedan sentirse abandonados. También involucra a la historia de vida desde que nació. El maltrato, abuso infantil, la violencia intrafamiliar y la educación sumamente rígida, pueden ser las principales causas de la depresión.

Otras enfermedades. Algunas enfermedades pueden afectar el equilibrio hormonal y, por lo tanto, influir en el estado de ánimo. El tener diagnosticada otra enfermedad, especialmente una en la cual se lleve un tratamiento médico muy agresivo o enfermedad crónica degenerativa que pueda acarrear la muerte, como el cáncer o el sida, el adolescente tiende a deprimirse a un grado severo. Algunas afecciones, como el hipotiroidismo, generan un estado anímico depresivo en algunas personas. También una enfermedad neurológica o de las glándulas endocrinas que afecte considerablemente a la química del cerebro y / o a la liberación de las hormonas.

Cuando estas afecciones son diagnosticadas y tratadas por un médico, la depresión suele desaparecer.

Uso de drogas o alcohol. El abuso de sustancias adictivas puede provocar cambios químicos en el cerebro que quizás afecten el ánimo (se sabe que el alcohol y algunas drogas tienen efectos depresivos). Las consecuencias negativas, tanto sociales como personales, del abuso de sustancias adictivas también pueden derivar en una profunda desdicha y depresión.


Síntomas

La depresión puede cambiar la forma como los adolescentes se ven a sí mismos y a sus vidas, así como las personas en torno a ellos. Los adolescentes con depresión por lo general ven todo más negativamente y son incapaces de imaginar que cualquier problema o situación se puede resolver de un modo positivo.

Todos o algunos de estos síntomas de depresión pueden estar presentes

* Cambios en el apetito (por lo general pérdida del apetito pero a veces aumento).

* Dificultad para concentrarse.

* Dificultad para tomar decisiones.

* Episodios de pérdida de la memoria.

* Fatiga.

* Sentimiento de agitación, inquietud e irritabilidad.

* Sentimientos de minusvalía, desesperanza, tristeza u odio hacia sí mismo.

* Pérdida del interés o el placer en actividades que alguna vez eran divertidas.

* Pensar o hablar acerca del suicidio o la muerte.

* Problemas para dormir, sueño excesivo o somnolencia diurna.

* Comportamiento inadecuado (actitud desafiante poco común).

* Conducta delictiva (como el hurto).

* Comportamiento irresponsable.

* Rendimiento escolar deficiente; baja en las calificaciones.

* Distanciamiento de la familia y los amigos (pasar más tiempo solo).

* Consumo de alcohol u otras sustancias ilegales.

Algunas veces, el comportamiento de una persona puede cambiar o puede haber problemas en el hogar o en la escuela sin ningún síntoma de depresión.

Si estos síntomas duran por lo menos dos semanas y afectan el estado de ánimo o la capacidad para desempeñarse, se debe conseguir tratamiento.

Cuando el adolescente tiene cinco o más de estos síntomas la mayor parte del tiempo durante dos o más semanas, esa persona probablemente está deprimida. A veces, las personas atraviesan ataques en los que estos síntomas son realmente intensos; otras veces, estos mismos sentimientos pueden estar presentes a una menor escala todo el tiempo durante años. Algunas personas sólo tienen un episodio depresivo, o pueden llegar a tener más de uno después de haberse sentido mejor por un tiempo. Cuando una persona tuvo más de un ataque de depresión severa, un médico le diagnosticará un trastorno depresivo mayor.

Los adolescentes que están deprimidos también pueden manifestar otras señales de advertencia o síntomas. Pueden aumentar sus problemas escolares debido a inasistencias, falta de interés o motivación, o concentración deficiente y baja energía mental a causa de la depresión. Algunos adolescentes directamente abandonan la escuela, ya que suponen que van a fracasar a causa de sus problemas.

Para los adolescentes deprimidos que ya de por sí son autocríticos y sufren de baja autoestima, un fracaso escolar puede llegar a ser algo intolerable. Quizá no se den cuenta de que la depresión les está causando problemas de concentración y sus pensamientos negativos probablemente los están llevando a suponer erróneamente que son tontos.

Algunos adolescentes con depresión también tienen otros problemas que pueden intensificar sus sentimientos de inutilidad o sufrimiento. Los adolescentes que se cortan a sí mismos, los que tienen marcados sentimientos de fealdad y los que sufren trastornos de la alimentación pueden llegar a estar sufriendo una depresión no reconocida que requiere atención.


Diagnóstico

La verdadera depresión en adolescentes a menudo es difícil de diagnosticar, dado que los adolescentes normales tienen altibajos en su estado anímico, los cuales pueden alternar en períodos de horas o días.

A veces, cuando se les pregunta, los niños o los adolescentes dirán que no son felices o están tristes. Los médicos siempre deben preguntarle a los niños o adolescentes sobre síntomas de depresión.

El médico llevará a cabo un examen físico y ordenará exámenes de sangre para descartar causas médicas de los síntomas. Igualmente evaluará al adolescente en búsqueda de signos de drogadicción.

El médico también revisará


* Los antecedentes de tristeza, irritabilidad, al igual que pérdida del interés y placer del paciente en actividades normales.
* Signos de otros problemas psiquiátricos, como ansiedad, manía o esquizofrenia.
* Riesgos de suicidio u homicidio, es decir, si el adolescente es un peligro para sí mismo o para los demás.

La información de familiares o profesores con frecuencia puede ayudar a identificar la depresión en los adolescentes.


Tratamiento

Debido a que la depresión es una enfermedad tanto física como psicológica, dependiendo del caso específico, se puede tomar el tratamiento psiquiátrico (antidepresivos), el psicológico (psicoterapia), o ambos de manera alterna.

Las opciones para los adolescentes con depresión abarcan

* Tratamiento complementario por parte de un médico
* Medicamentos antidepresivos (posiblemente)
* Psicoterapia

El tratamiento se debe acomodar al adolescente y a los síntomas. Las familias con frecuencia ayudan en el tratamiento de la depresión del adolescente.

Psicoterapia

Casi todos los adolescentes con depresión se benefician de algún tipo de psicoterapia. La psicoterapia es un buen espacio para hablar de sus sentimientos y preocupaciones y aprender formas de manejarlos.

Los tipos de psicoterapia abarcan

* La terapia cognitiva conductista le enseña a las personas deprimidas formas de combatir los pensamientos negativos. Esto hace que estas personas sean más conscientes de sus síntomas, les ayuda a conocer qué es lo que hace empeorar su depresión y les enseña habilidades de resolución de problemas.

* La terapia de familia puede ser de ayuda si el conflicto de familia está contribuyendo a la depresión. El apoyo de la familia o los profesores puede ayudar con los problemas escolares.

* La terapia psicológica (psicoterapia) puede ayudar a adolescentes a entender cuestiones que pueden estar causando su comportamiento, pensamientos, o sentimientos.

* Unirse a un grupo de apoyo de personas que están experimentando problemas como el suyo también puede ayudar. El terapeuta o al médico pueden hacer recomendaciones.

Las personas con depresión grave o que están en riesgo de suicidio pueden requerir hospitalización para recibir tratamiento.

Fármacos

Algunas veces, a la persona con depresión se le pueden recetar medicamentos. Cuando un médico recete un medicamento, controlará cuidadosamente que la persona tome la dosis adecuada. El médico adaptará la dosis según sea necesario. Los medicamentos pueden tardar algunas semanas en hacer efecto. Debido a que el cerebro de cada persona es diferente, lo que funciona para una persona puede no ser bueno para otra.

Los medicamentos que se utilizan para tratar la depresión actúan ayudando a restablecer el equilibrio adecuado de los neurotransmisores.

El primer medicamento que se ensaya normalmente es un tipo de antidepresivo llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS). Fluoxetina (Prozac) y escitalopram (Lexapro) son los únicos aprobados por la FDA para tratar la depresión mayor en adolescentes (edades de 12 a 17 años). La fluoxetina también está aprobada para niños de 8 años en adelante.

No todos los antidepresivos están aprobados para su uso en niños y adolescentes. Por ejemplo, los antidepresivos tricíclicos no están aprobados para su uso en adolescentes.

Los ISRS y otros antidepresivos portan una advertencia de que pueden aumentar el riesgo de pensamientos y acciones suicidas en niños y adolescentes.

Precauciones en la toma de cualquier antidepresivo


* Los niños y los adolescentes que toman medicamentos deben asistir a control con un médico en busca de efectos secundarios.

* Los padres o cuidadores deben estar atentos a pensamientos o comportamientos suicidas, nerviosismo, agitación, irritabilidad, malhumor o insomnio que estén empeorando. Consiga ayuda médica para estos síntomas de inmediato.

* No dejar de tomar estos medicamentos sin hablar primero con el médico.

Los adolescentes con depresión deben aprender a


* Tomar los medicamentos correctamente y manejar sus efectos secundarios.

* Estar atentos a signos tempranos que indiquen que la depresión está empeorando y reaccionar cuando esto suceda.

* Hacer más ejercicio y buscar otras actividades que disfrute.

* Evitar el alcohol o fármacos (sea que se los hayan recetado o no). Estas sustancias afectan el cerebro y empeoran la depresión con el tiempo y también pueden alterar su capacidad de discernimiento respecto al suicidio.

* Hablar con alguien de confianza respecto a lo que está sintiendo. Rodearse de personas que sean afectuosas y positivas.

Expectativas (pronóstico)


La depresión generalmente responde al tratamiento. Conseguir el tratamiento apropiado lo más pronto posible puede prevenir episodios posteriores. Sin embargo, cerca de la mitad de los adolescentes muy deprimidos seguirán teniendo problemas de depresión como adultos.

Posibles complicaciones

* Drogadicción, alcoholismo y tabaquismo.
* Efectos sobre el desempeño escolar y las relaciones interpersonales.
* Otros problemas de salud mental, como trastornos de ansiedad.
* Suicidio en adolescentes.
* Violencia y comportamiento imprudente.
* Trastornos de ansiedad.
* Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
* Trastorno bipolar.
* Trastornos alimentarios (bulimia y anorexia).

Por lo general, los adolescentes con otros problemas de salud mental requieren un tratamiento más prolongado y más intensivo.

Cuándo contactar a un profesional médico

* Depresión que no está mejorando o que está empeorando.
* Nerviosismo, irritabilidad, mal humor o insomnio que es nuevo o empeora.
* Efectos secundarios de medicamentos.

Llamar al médico de inmediato si se nota


¡NUNCA IGNORAR UNA AMENAZA
O UN INTENTO DE SUICIDIO!

* Entrega de las pertenencias a otros.
* Cambios de personalidad.
* Comportamiento de asumir riesgos.
* Amenaza de suicidio o planes para lastimarse.
* Retraimiento, ganas de estar solo, aislamiento.





Efectos de la depresión en adolescentes 

Problemas en la escuela. La depresión puede causar una pérdida de energía y dificultad para concentrarse. Esto puede resultar en una falta de atención en la escuela, notas bajas, dificultades para hacer sus deberes. 

Fugas, huir de la casa. Muchos jóvenes en estado de depresión huyen de casa o hablan de una fuga. Estos intentos suelen ser una llamada de socorro.

Abuso de alcohol o drogas. Los adolescentes pueden utilizar alcohol o drogas con la idea de curar su depresión. Desafortunadamente, el uso de este tipo de sustancia sólo empeora las cosas. 

Poca autoestima. La depresión puede intensificar la falta de confianza en sí mismo y sensación de no servir a nada.

Trastornos de la alimentación. Anorexia, bulimia nerviosa y el efecto yoyo son a menudo signos de una depresión latente. 


Adicción a Internet. Los adolescentes pueden pasar su día en Internet para escapar de su problema. Sin embargo, el uso intensivo de la computadora sólo refuerza su aislamiento y finalmente agrava la depresión.

El peligro de las redes sociales. El acoso potencial está presente en las redes sociales. Los jóvenes que son víctimas tienen tres veces más probabilidades de intentar el suicidio. 

Auto-mutilación. Cortarse o quemarse o cualquier otro tipo de auto-mutilación están casi siempre asociados con la depresión.

Comportamiento imprudente. La depresión a menudo puede tomar la forma de un comportamiento peligroso o inconsciente. Por ejemplo, esto incluye la conducción a alta velocidad o sexo voluntariamente no protegido. 

Violencia. Los adolescentes depresivos  generalmente los chicos en este caso –hacen prueba de violencia. 

Suicidio. Los adolescentes que se ven seriamente afectados por la depresión piensan o hablan de intentos de suicidio. Los pensamientos suicidas o el comportamiento suicida siempre se deben tomar muy en serio, son también llamadas de socorro. 


Algunos factores pueden proteger contra la depresión y el suicidio entre los adolescentes


* adaptación personal; 
* tolerancia a la frustración; 
* autocontrol; 
* capacidad para hacer frente a situaciones; 
* expectativas positivas para el futuro; 
* sentido del humor; 
* relaciones familiares sanas y positivas; 
* la educación e información son importantes para tratar la depresión. 



Prevención

Los padres deben hablar de manera constante con sus hijos, de tal manera que se sientan comprendidos en la etapa por la que están pasando. Así, se sentirán apoyados y el riesgo de que padezcan depresión será menor. En caso de que ya se haya detectado la depresión, se evitarán que avance a un nivel mayor.

Algo que ayudará en gran medida a los adolescentes deprimidos y que favorecerá al máximo su tratamiento, definitivamente es el amor y la comprensión de la familia, el mantenimiento y la expansión de sus redes sociales. Hay que animarlos a que sigan frecuentando a sus amigos, que no se aíslen. Que la mayor parte del tiempo estén acompañados.

Nadie comprende mi sufrimiento,
ya no quiero vivir...
Tratar de realizar actividades en las cuales la familia completa se vea involucrada y puedan desarrollar nuevos estilos de afrontamiento más saludables ante situaciones conflictivas o estresantes.

Animar a sus hijos a que participen en algún grupo donde puedan interactuar con personas de su edad. También es muy favorecedor el que puedan entrar en un club deportivo o de arte, según el gusto, pues así harán nuevos amigos.

Es importante que dediquen algún tiempo (20 minutos) al ejercicio, que mantenga una dieta balanceada (pueden complementar con algunos vitamínicos), y dormir las 8 horas.

La mayoría de los adolescentes se sienten muy tristes algunas veces. Tener apoyo y habilidades de adaptación puede ayudar a evitar que dichos períodos de tristeza conduzcan síntomas depresivos más graves. La comunicación abierta con el adolescente puede ayudar a identificar la depresión oportunamente.

En hogares con adolescentes


* No guardar alcohol en la casa o hacerlo bajo llave.
* Guardar bajo llave las armas de fuego y almacenar las municiones por separado.
* Guardar bajo llave todos los medicamentos recetados.

En general, siempre se debe tener presente que una detección a tiempo facilitará en gran medida su recuperación, además de evitar que la depresión se vuelva una enfermedad crónica de meses, incluso años, en donde se vea impedido su desarrollo psicológico, afectivo y social.

Técnica de meditación : Mindfullness

Científicos de la Universidad Católica de Leuven en Bélgica, han realizado un estudio que consistió en enseñar a más de 408 estudiantes de cinco escuelas de secundaria de Flandes, con edades comprendidas entre los 13 y los 20 años, a meditar siguiendo una técnica que tiene su origen en la tradición budista, el mindfulnsess.

Mindfulness y el cerebro
El estudio, dirigido por el profesor Philip Raes de la Facultad de psicología y ciencias de la educación, es el primero que examina los efectos del mindfulness sobre la depresión en una muestra de adolescentes en un entorno educativo.

El resultado fue una reducción de los síntomas de depresión, ansiedad y estrés en los jóvenes, tanto de manera inmediata como seis meses después del desarrollo del programa.

Antes del inicio del programa, el grupo de prueba y el grupo de control presentaron un porcentaje similar de estudiantes con síntomas de depresión (un 21% y un 24%, respectivamente).

Sin embargo, tras el entrenamiento en mindfulness, el porcentaje fue significativamente menor en el grupo de prueba: un 15% frente al 27% del grupo control.

Esta diferencia se mantuvo seis meses después del programa. Entonces, dichos síntomas aparecieron en el 16% de los individuos del grupo de prueba, y en un 31% de los participantes del grupo de control.

Según los investigadores, estos resultados sugieren que la atención consciente puede propiciar una disminución de los síntomas asociados con la depresión y, por otra parte, proteger contra el desarrollo de dichos síntomas.

En psicología, se denomina mindfulness (atención y conciencia plena) a la actitud de atención completa a la experiencia actual (emociones, pensamientos o sensaciones), sin juicio.

Es un método de meditación que implica una auto-regulación de la atención  para centrarla en la experiencia inmediata y permitir así un incremento del reconocimiento de los eventos mentales del momento  y la adopción de una orientación particular hacia la experiencia individual, con una actitud de curiosidad, apertura y aceptación.


SPARX, un videojuego para tratar la depresión en los adolescentes

Investigadores de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda son los creadores. El estudio fue publicado en junio 2012 en el British Medical Journal y señala que el videojuego es tan efectivo como la terapia tradicional en la que paciente y psicólogo están cara a cara a la hora de tratar la depresión y las crisis de ansiedad.

El tratamiento psicológico convencional involucra el contacto cara a cara entre paciente y psicólogo, tema que suele aterrar a los adolescentes. La investigación fue realizada en 24 centros primarios de atención psicológica de Nueva Zelanda. Participaron en el experimento 187 adolescentes de entre 12 y 19 años. Todos habían pedido ayuda para superar la depresión. Un grupo fue tratado con el videojuego SPARX y otro grupo con un tratamiento convencional.

El experimento duró tres meses. Durante ese tiempo, se fue analizando la evolución de los jóvenes. Finalmente, se llegó a la conclusión de que SPARX es tan efectivo como el tratamiento psicológico convencional. En poco tiempo, se redujeron los síntomas de depresión y de ansiedad. En total, 31 de los 69 adolescentes que jugaron al SPARX se recuperaron completamente de la enfermedad.

SPARX son las siglas, en inglés, de inteligente, positivo, activo, realista y otros factores. Se trata de un videojuego que funciona como una terapia de comportamiento cognitivo para adolescentes que podría reducir la depresión de forma mucho más efectiva que los tratamientos habituales.

Los desarrolladores del videojuego han creado un mundo virtual en tres dimensiones con un ambiente sonoro que envuelve y engancha a los adolescentes. En fin, como cualquier otro videojuego. La idea es que el usuario realice ese viaje virtual sin ayuda de nadie (ni del psicólogo, ni de los padres o profesores), ya que es una edad en la que, a menudo, se rechaza cualquier ayuda de otros, especialmente sin son personas de otras generaciones. En la adolescencia, uno cree que lo sabe todo y que nadie le comprende. Cuando, en realidad, todos hemos pasado por esa etapa y hemos sentido eso mismo en mayor o menor grado.

El juego guía al usuario-paciente en una aventura gráfica que irá planteando algunos retos al jugador. En realidad, aunque estos retos o pruebas están inmersos en un mundo de fantasía, tienen una analogía con el mundo real y, quizá más importante, con emociones que el adolescente siente en situaciones habituales en su día a día. Parece una aventura digna de El Señor de los Anillos, pero, en realidad, es un entrenamiento para la vida.

Para que el jugador pueda sentir más empatía con el personaje protagonista de la historia (una de las claves de la terapia y del éxito del juego), tiene la posibilidad de crear el avatar a su gusto. Una vez creado el personaje espejo del paciente, éste lo tendrá que guiar a través de siete provincias, cada una de ellas con sus propios retos.

Las provincias que tiene que recorrer el jugador tienen un nombre geográfico o físico y un título que resume la aventura. La provincia de la caverna se recorre para encontrar esperanza, la provincia del hielo para aprender a ser activo, la del volcán para tratar con las emociones, la región montañosa ayudará a superar los problemas, viajando por la región de las ciénagas se logrará reconocer los pensamientos negativos, los puentes ayudarán a superar esos pensamientos y la provincia del cañón trata de desarrollar la cooperación con otras personas.

Finalmente, se llega a la Isla Central, al equilibrio emocional. Como se observa, las metáforas son muy claras.

La clave está en que el jugador debe resolver las pruebas del mismo modo en que debería comportarse en el mundo real. Así, las pruebas que hay que superar no distan mucho de los ejercicios que se realizan en terapias para combatir la depresión, cómo enfrentarse a pensamientos negativos, resolver problemas personales, programar actividades o aprender a relajarse.

¿Por qué un videojuego puede ser más efectivo que una terapia? Quizá porque el adolescente no es tan consciente de estar siendo tratado. Aparte de que un videojuego es divertido y una terapia, además de no serlo, siempre produce un instintivo rechazo.


Afortunadamente, la mayoría de los adolescentes que obtienen ayuda para su depresión logran llevar adelante una adolescencia y una adultez feliz y satisfactoria. Lo más importante, pueden disfrutar de la vida y sentirse mejor con respecto a sí mismos.

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