marzo 26, 2015

Furano – Sustancia Neurotóxica y Cancerígena




El furano representa un peligro neurotóxico para el sistema nervioso y es un compuesto potencialmente cancerígeno


El furano cuyo nombre genérico es policloro-dibenzofuranos (PCDF) es un grupo de 135 compuestos de estructura y efectos similares a la dioxina y cuyas fuentes de generación son las mismas, forman parte de los compuestos orgánicos persistentes (COPs)  un conjunto de compuestos químicos que resisten en grado variable a la degradación foto-química, química y bioquímica; lo que causa que su vida media sea elevada en el ambiente.

Las dioxinas y furanos tienen varias características comunes: son muy tóxicos, activos fisiológicamente en dosis extremadamente pequeñas; son persistentes, es decir no se degradan fácilmente y pueden durar años en el medio ambiente; son bioacumulables en los tejidos grasos de los organismos y se biomagnifican, esto significa que aumentan su concentración progresivamente a lo largo de las cadenas alimenticias. Por su persistencia pueden viajar grandes distancias siendo arrastrados por las corrientes atmosféricas, marinas o de agua dulce, y mediante la migración a larga distancia de los organismos que los han bioacumulado. Tal es el caso de ballenas y aves.

Los furanos son químicos industriales utilizados en la fabricación de otros químicos, incluyendo tetrahidrofurano, resinas, lacas y productos agrícolas. En 2004, los científicos de la FDA anunciaron que habían encontrado furanos en una amplia cantidad de alimentos, particularmente alimentos sometidos a auto-clavado en latas y frascos. Fueron identificados luego en ciertos alimentos de baja humedad, incluyendo galletas, papas y chips.

El furano es un compuesto tóxico que se encuentra en alimentos tratados térmicamente como las conservas y alimentos para bebé. También está presente en alimentos procesados a altas temperaturas como pan tostado y galletas. Además, es un componente normal del café de máquina.

Los tratamientos térmicos de esterilización, fritura, tostado, horneado, etc. alcanzan temperaturas de hasta 220ºC. El empleo de altas temperaturas, en combinación con otros factores externos al alimento, puede dar lugar a la formación de algunos compuestos tóxicos que reduzcan el valor biológico, incidiendo en la seguridad de los mismos. Estas sustancias químicas se denominan contaminantes químicos de procesado. Los contaminantes químicos de procesado son compuestos que no estaban presentes en el alimento fresco y que su génesis esta directamente relacionada con el proceso tecnológico y/o culinario aplicado.

El furano, al igual que la acrilamida, forma parte del grupo de sustancias carcinógenas que se puede formar durante los procesos de tratamiento térmico de alimentos y bebidas, como resultado de una reacción entre carbohidratos, ácidos grasos insaturados y ácido ascórbico o derivados, denominada de Maillard.

Estudios han demostrado que provoca cáncer en animales. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer dependiente de la ONU lo incluyó como posible carcinógeno en humanos.

Si bien, aún son inciertos los riesgos asociados a los niveles actuales de ingesta de furano; la mitigación (esfuerzo para reducir el impacto) de furano en alimentos podría ser considerada como un desafío en la prevención de enfermedades como el cáncer.

Cada vez que se hornea y fríe los alimentos, se generan estas sustancias como consecuencia de las altas temperaturas aplicadas a los alimentos. La ingesta de estos potenciales cancerígenos varía dependiendo de las costumbres culinarias de cada país,

Un reciente estudio realizado por el Departamento de Ingeniería en Química y Bioprocesos de la Universidad Católica de Chile en mayo 2014, reveló que un grupo de alimentos, como los colados para bebé o los cereales, tendría furano.

La investigación es la primera de este tipo y concluyó que muchos de los alimentos procesados poseen dicho compuesto tóxico.

El estudio, desarrollado, entre 2012 y 2013, junto a expertos de la Universidad Técnica de Dinamarca, analizó 14 tipos de alimentos de todas las marcas disponibles en el mercado, entre los que se encuentran por ejemplo la salsa de tomates, jugo de naranja, durazno en conserva, mermelada de damasco, papas fritas, galleta de soda, pan tostado, cereales para el desayuno y carne frita.

Luego se realizó un cruce de datos considerando la edad de los consumidores, la cantidad de furano presente en dichos alimentos y el total de lo que estas personas consume junto al peso corporal de los investigados.

Se pudo constatar que los alimentos que contendrían la toxina son : los clásicos colados que se les suministra a los bebés, las salsas de tomate, cereales, galletas de soda, café americano o en máquina, pan tostado, frutas en conserva y papas fritas envasadas.

El rango de la población con serio riesgo está en el período escolar, debido a que ellos son los que más consumen las tradicionales papas en bolsa. El peligro también incide en los más pequeños con los colados o mezclas de carne, pollo y verduras. La alerta no es ajena a las personas adultas quienes consumen con mayor frecuencia cereales o galletas de soda.

Los autores del estudio hacen recomendaciones tanto a la población como a las grandes industrias que elaboran este tipo de alimentos, para que se reduzca su consumo lo antes posible. Se deben implementar cuanto antes tecnologías y materia prima que no signifique un cambio en la calidad.

El café en cápsulas contiene más furano

Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Barcelona publicado en la revista Food Chemistry en 2011, el café que se prepara en las cafeteras exprés y, sobre todo, el de las cápsulas, contiene más furano que el de las cafeteras tradicionales de goteo, aunque siempre dentro de unos niveles seguros para la salud.

Los científicos han evaluado la presencia de furano en el café mediante un método analítico automatizado. La causa de estos niveles más elevados se puede atribuir a que las cápsulas herméticas evitan las pérdidas de furano  muy volátil , y a que las cafeteras donde se prepara aplican una mayor presión de agua caliente, lo que favorece la extracción del compuesto hacia la bebida.

Por el contrario, cuanto más tiempo está el café expuesto en las tazas o jarras, más se evapora el furano.

Las concentraciones de estas sustancias están dentro de límites considerados “seguros” para la salud. Para que la ingesta de furano alcance los valores máximos aceptables, una persona tendría que tomar al día un mínimo de 20 cafés de cápsula o 30 cafés exprés, o bien 200 cafés solubles.

Cuando se usan temperaturas bajas y tiempos elevados en el tostado del café (140ºC y 20 minutos), las concentraciones de furano son menores que en las condiciones de tueste habitual (200-220ºC y 10-15 min).

Consejos de la Organización Mundial de la Salud

* Evitar que los alimentos se tuesten demasiado.
* Preparar alimentos en trozos grandes y gruesos.
* Preferir el café natural en vez de tostado.
* Optar por hervir los alimentos cada vez que se pueda.

Las acrilamidas y los furanos son potenciales carcinógenos en humanos, que se presentan en alimentos como resultado de la cocción o procesamiento por calor. Ambos compuestos figuran a nivel mundial como importantes contaminantes en alimentos durante los últimos años, y la investigación se está realizando en diferentes áreas, como toxicología, exposición, formación y mitigación.



marzo 16, 2015

Leche de Fórmula




La fórmula es una sustancia cuidadosamente desarrollada con cantidades precisas de docenas de nutrientes


La leche maternizada, leche de fórmula o leche artificial es leche de vaca modificada para que puedan tomarla los bebés que no tienen acceso a la leche materna, sin significar necesariamente que sea igual o que la reemplace. Es un sustituto artificial de la leche materna, las fórmulas se diseñan a partir de leche de vaca que es la más barata y extendida, hay algunas que se fabrican a partir de leche de soya.

La leche materna es la mejor opción para alimentar al bebé, pero, a veces, hay que optar por la lactancia artificial.

Las razones más frecuentes por las que la madre suele escoger la lactancia artificial son :

* El bebé, especialmente si el bebé es prematuro, tiene un reflejo de succión débil.
* Lactancia dolorosa.
* Período de distanciamiento entre la madre y el bebé.
* Problemas de salud de la madre que requieren la administración de medicamentos incompatibles con la lactancia.

Uno de los beneficios de la lactancia materna con respecto a la leche artificial es que ninguno de los importantes anticuerpos que contiene la leche materna se encuentra en la leche artificial, lo que significa que ésta no proporciona al bebé la protección añadida contra las infecciones y las enfermedades que proporciona la leche materna.

Los bebés alimentados con leche de fórmula son más proclives a tener gases y a hacer deposiciones duras que los alimentados con leche materna.

Las leches artificiales están lejos de reproducir la complejidad de la leche materna, que cambia a la par de las necesidades nutricionales del bebé.

Elegir la mejor alimentación para el bebé es una decisión muy importante, y hay mucho para escoger. Al elegir la fórmula, se debe considerar en qué forma viene (lista para tomarse, concentrada o en polvo), el tipo de proteínas que utiliza (la fórmula basada en leche de vaca es la más popular, pero existen otras opciones), y qué otros ingredientes están incluidos (como DHA y hierro).

También hay que tener en cuenta la preocupación que existe respecto a la sustancia química llamada bisfenol A (BPA) que contienen las latas y los biberones. La fórmula en polvo se considera una opción más segura, porque contiene mucho menos BPA.

Fabricadas en condiciones de esterilidad, las leches artificiales intentan reproducir las propiedades y composición de la leche materna utilizando una compleja combinación de proteínas, azúcares, grasas, vitaminas y minerales.

Formas físicas de la leche de fórmula

Las fórmulas vienen en tres formas básicas: listas para tomar, concentradas y en polvo.

Fórmula lista para usarse

Ventajas

* Es la más conveniente porque no hay que mezclarla ni medirla.
* Es higiénica y muy práctica, sobre todo en circunstancias en las que quizás no se tenga acceso a agua potable segura.
* Es estéril, buena opción si el bebé nació con muy poco peso o su sistema inmunológico es delicado.

Desventajas

* Para uso diario, cuesta aproximadamente 25% más por onza que la fórmula en polvo.
* Los envases ocupan más espacio.
* Una vez que está abierta, dura poco tiempo en buenas condiciones: debe usarse antes de 48 horas.
* Debido a que su color es más oscuro que el de la fórmula en polvo, muchas mamás se quejan de que mancha más fácilmente la ropa.

Fórmula líquida concentrada

* Se mezclan partes iguales de agua y de fórmula y se debe leer cuidadosamente las instrucciones que vienen en el envase.
* Comparada con la fórmula lista para usarse, la fórmula líquida concentrada es más económica y ocupa menos espacio.
* Comparada con la fórmula en polvo, es un poco más fácil de preparar, pero más cara.

Fórmula en polvo

* Es la más económica y la mejor para el medio ambiente.
* Ocupa menos espacio.
* Lleva más tiempo preparar la fórmula en polvo que cualquier otra y se debe seguir las instrucciones exactamente.
* Dura nueve meses sin echarse a perder una vez abierta.
* Se puede mezclar la cantidad exacta cuando se necesite  tanta o tan poca  lo cual es particularmente útil si se está lactando al bebé y sólo se necesita suplementar con una botella de vez en cuando.


Tipos de fórmula

Hay una fórmula que satisface las necesidades de cada bebé.

Fórmula basada en leche de vaca

La mayoría de las fórmulas disponibles en la actualidad contienen leche de vaca como ingrediente principal. Las proteínas de la leche se alteran considerablemente para hacerla más fácil de digerir, porque el bebé no estará listo para digerir leche de vaca normal hasta después del primer año.

Fórmula basada en soya

Está hecha con una proteína vegetal que, como las proteínas de la leche de vaca, es modificada para que los bebés puedan digerirla fácilmente. El pediatra podría sugerirla si al bebé le es difícil digerir las proteínas de la leche de vaca, o si tiene cólico. No hay evidencias concluyentes sobre su eficacia para disminuir el cólico, pero algunas investigaciones sugieren que vale la pena probarla.

Fórmula sin lactosa

Si el bebé tiene intolerancia a la lactosa o no puede digerir lactosa, que es el azúcar que contiene naturalmente la leche, el pediatra recomendará que tome una fórmula en la que la lactosa se reemplaza con un azúcar diferente, como miel de maíz.

Fórmula exhaustivamente hidrolizada

En este tipo de fórmula, las proteínas se descomponen en partículas más pequeñas que son más fáciles de digerir que las moléculas más grandes de proteínas. El bebé podría necesitar una fórmula hidrolizada si tiene alergias, o si tiene dificultades para absorber nutrientes, o si tiene cólico.

Fórmula para bebés prematuros y de bajo peso al nacer

Estas fórmulas a menudo contienen más calorías y proteínas, así como un tipo de grasa que se absorbe más fácilmente llamada triglicéridos de cadena mediana.

Fortificador de leche materna

Este producto se usa para enriquecer la nutrición de los bebés amamantados que tienen necesidades especiales. Algunos fueron diseñados para mezclarse con la leche materna y otros pueden también alternarse con ella.

Fórmulas metabólicas

Si el bebé tiene una enfermedad que requiere una alimentación muy especializada, podría necesitar una de estas fórmulas desarrolladas especialmente para esos casos.


Contenido de la leche de fórmula

Hay seis ingredientes principales en la fórmula :

* Carbohidratos
* Proteínas
* Grasas
* Vitaminas
* Minerales
* Otras sustancias nutritivas.

Lo que diferencia una fórmula de otra son los carbohidratos o las proteínas específicas que usa, así como los demás ingredientes que contiene. Por ejemplo, la caseína y el suero de la leche son dos tipos de proteínas de la leche de vaca que se encuentran en diversas proporciones en diferentes marcas de fórmula basada en leche de vaca.

Carbohidratos

La lactosa es la fuente principal de carbohidratos en la leche materna, y también en las fórmulas basadas en leche de vaca. La maltodextrina de maíz a veces se usa como fuente secundaria de carbohidratos.

Las fórmulas sin lactosa, de soya y especiales contienen uno o más de los siguientes carbohidratos: sucrosa, maltodextrina de maíz, almidón de maíz modificado o sólidos de jarabe de maíz.

Proteínas

La leche materna contiene aproximadamente 60 por ciento de suero y 40 por ciento de caseína. La mayoría de las fórmulas tienen un contenido de proteínas similar. Otras contienen 100 por ciento de suero. Algunos estudios indican que las proteínas del suero de la leche se digieren más rápido que la caseína, lo cual sería beneficioso para los bebés que padecen reflujo gastroesofágico.

Las fórmulas de soya contienen isolato de proteína de soya. Algunas marcas usan proteína de soya parcialmente hidrolizada para facilitar la digestión.

Algunas veces las proteínas contenidas en las fórmulas son parcialmente hidrolizadas o están descompuestas en partículas más pequeñas.

Las fórmulas parcialmente hidrolizadas no son hipoalérgicas. No se deben usar si el bebé es alérgico a las proteínas, o incluso si hay sospechas que pueda serlo. Sin embargo, un estudio mostró que las fórmulas parcialmente hidrolizadas de suero de leche reducen la dermatitis atópica, comparadas con la fórmula estándar de leche de vaca.

Las fórmulas exhaustivamente hidrolizadas contienen caseína descompuesta en partículas muy pequeñas con aminoácidos adicionales, que son los componentes básicos de las proteínas. Estas fórmulas se consideran hipoalérgicas y se usan para bebés que tienen alergia a las proteínas.

Grasas

La leche materna contiene una mezcla de grasa monoinsaturada, poliinsaturada y saturada. En las fórmulas se usan diversos aceites para igualar la grasa de la leche materna. Estos incluyen aceites de soya, coco, maíz, palma u oleína de palma y aceite de girasol con alto contenido de ácido oléico. Aunque el aceite de palma y el aceite de oleína de palma se usan mucho, las investigaciones han mostrado que estas grasas pueden reducir la absorción de grasa y calcio de la fórmula. En otras palabras, el bebé podría no absorber tanta grasa y calcio como lo haría de una fórmula que no contenga estos aceites.

Triglicéridos de cadena mediana. Requieren menos esfuerzo para digerirse y se absorben más fácilmente. Se utilizan en fórmulas especiales para bebés prematuros y para aquellos que tienen dificultades para digerir o absorber nutrientes.

Ácidos grasos de cadena larga. La Agencia de Alimentos y Fármacos (FDA) ha aprobado la adición de dos ácidos grasos a la fórmula para bebés: ácido docosahexaenóico (DHA) y ácido araquidónico (ARA). Ambas sustancias se encuentran en la leche materna cuando la alimentación de la madre es adecuada, y ambas son importantes para el desarrollo del cerebro y de la visión. Los bebés obtienen DHA y ARA de su madre durante el tercer trimestre del embarazo, pero la transferencia se interrumpe cuando el bebé nace de manera prematura. Todos los bebés necesitan un suministro constante de estas dos sustancias durante su primer año de vida.

Dos estudios publicados en abril de 2005 apoyan que se añada DHA y ARA a la fórmula para bebés como suplemento. Uno de ellos, publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, mostró que los bebés a término alimentados con fórmula que contenía DHA y ARA tuvieron una agudeza visual notablemente mayor que aquellos que no tomaron dichos suplementos. Y un estudio publicado en la revista The Journal of Pediatrics, afirma que el DHA y el ARA mejoran el crecimiento tanto cognitivo como físico en los bebés prematuros.

Vitaminas y minerales

En la lista de ingredientes en la etiqueta se describen las vitaminas y minerales. Por ejemplo, el sulfato ferroso es hierro, el ascorbato de sodio es vitamina C y el pantotenato de calcio es una vitamina B.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que a todos los bebés saludables a quienes no se les dé exclusivamente leche materna se les dé fórmula fortalecida con hierro hasta que cumplan un año. Es importante que los bebés reciban la cantidad mínima recomendada de hierro (4 mg de hierro por litro) para prevenir la anemia por deficiencia de hierro.

La anemia inhibe la capacidad de la sangre de circular oxígeno, que todas las células del cuerpo necesitan para funcionar adecuadamente. Los estudios han mostrado que es importante ingerir suficiente hierro en el primer año de vida para lograr éxito en la escuela más adelante. Las reservas de hierro de un bebé se establecen en el tercer trimestre del embarazo, así que es especialmente importante que los bebés prematuros consuman suficiente hierro.

La mayoría de las fórmulas contienen al menos 4 mg de hierro por litro.

Otras sustancias nutritivas

Nucleótidos. Son los componentes básicos del ADN y ARN, presentes de forma natural en la leche materna. Tienen varias funciones y pueden ayudar al desarrollo del sistema inmunológico. Diferentes marcas de fórmula contienen diversas cantidades de nucleótidos.

Almidón de arroz. Se añade a la fórmula "anti-regurgitación". Algunos estudios muestran que la fórmula espesa impide que los bebés regurgiten y se ahoguen menos. Sin embargo, otros estudios indican que puede haber la misma cantidad de reflujo ácido, sin importar qué tipo de fórmula tomen. Se debe consultar al pediatra antes de usar una fórmula anti-regurgitación para ayudar a que el bebé regurgite menos.

Fibra dietética. Se añade fibra de soya a la fórmula de soya para el tratamiento temporal de la diarrea. La única fórmula que contiene fibra es la Isomil DF, la cual se ha comprobado clínicamente que reduce la duración de la diarrea.

Aminoácidos. Aminoácidos como taurina, metionina y carnitina se añaden a las fórmulas de soya, y a veces a las de leche de vaca, para igualar la cantidad de aminoácidos que se encuentran en la leche materna.

Fórmula "de diseñador". Esta fórmula es única porque tiene una proporción de proteínas parecida a la de la leche materna, pero las proteínas son parcialmente descompuestas para facilitar la digestión. También tiene 25 por ciento menos lactosa que la fórmula común.


Fórmulas genéricas

Las fórmula genéricas deben cumplir con los requisitos de la Agencia de Alimentos y Fármacos en cuanto a los nutrientes que debe haber en las fórmulas para bebé. La única diferencia entre las fórmulas genéricas y las de marca es el precio.

Pero ya sea que se adquiera fórmula genérica o de marca, se debe leer la etiqueta antes de comprarla. Los ingredientes específicos varían de una marca a otra.

El pediatra considerará el estado de salud del bebé, su edad y sus necesidades nutricionales y recomendará lo que sea adecuado. También podrá observar las reacciones del bebé e investigar cualquier síntoma que se presente.


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