agosto 14, 2016

Hiperactividad en Adultos




El TDAH en adultos es diferente al TDAH en niños

La hiperactividad es una alteración del lóbulo frontal del cerebro que se evidencia con síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad; y no conlleva ningún retraso mental ni tiene nada que ver con la capacidad intelectual de la persona. Las personas con este trastorno suelen tener dificultades para concentrarse en tareas que requieren esfuerzo, se distraen fácilmente, tienen problemas para permanecer quietos y con frecuencia actúan sin pensar.

Caracterizada por una reducida capacidad para mantener la atención, poca habilidad para procesar la información debido a distracciones, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas, el TDAH fue tradicionalmente considerado como un trastorno exclusivo de niños y adolescentes.

Recién en 2008 que fue reconocido como una condición que afecta a los adultos. La psiquiatría de adultos tardó mucho en comprender que los niños con TDAH lo llevan hasta la adultez.

Tanto en los niños como en los adultos, la hiperactividad se presenta en tres formas distintas: falta de atención, hiperactividad e impulsividad. La falta de atención se caracteriza por una falta de atención en el trabajo, una falta de escucha, una incapacidad para realizar las tareas domésticas u obligaciones profesionales, una falta de organización, y una gran facilidad para ser molestado por estímulos externos.


Síntomas del TDAH en adultos

Hiperactividad

La hiperactividad aunque menos presente en esta etapa de la vida, se puede transformar en:

* una actividad constante,
* horarios sobrecargados,
* elegir trabajos que les requiera una mayor ocupación,
* pueden convertirse en adictos al trabajo.

Déficit de atención

* problemas de atención y concentración,
* desorganización e incapacidad para organizar trabajos o tareas,
* dificultad para iniciar y finalizar proyectos,
* problemas de gestión del tiempo,
* facilidad para olvidarse de las cosas.

El déficit de atención se manifiesta principalmente en las actividades que requieren un mayor nivel de atención y concentración en el tiempo, y en general, les lleva a ser poco organizados e inconsistentes, por lo que pueden tener más problemas en el entorno laboral.

Impulsividad

* terminar las relaciones prematuramente,
* cambiar de trabajo constantemente,
* carecer de paciencia para distintas actividades,
* perder el control,
* conducir de forma temeraria (con un mayor porcentaje de accidentes),
* alto número de multas y probables retiradas de la licencia,
* consumo de tóxicos.

Los síntomas de impulsividad en la edad adulta tienen un fuerte impacto en la vida familiar, laboral y social.

Síntomas de TDAH en la mujer adulta

* Dejan todo para el final, tienen dificultades con las fechas de entrega de proyectos, obligaciones con la administración.

* Tienen dificultades para concentrarse en la revisión de informes largos, se cansan, se van al final.

* Con frecuencia pierden llaves, o papeles, el móvil o las gafas. Desorganización importante.

* Se les olvidan citas del día, no se fijan en los detalles, no devuelven una llamada.
* Hacen varias cosas a la vez, pierden el foco de atención.

* No manejan bien el tiempo. Esto genera desorganización e ineficacia en el trabajo.

* Tienen dificultades con las relaciones sociales porque no calculan las consecuencias de lo que dicen. Tienden a tener menos amigos y más cambios de pareja, o dificultades con las relaciones en el trabajo, porque no previenen, no miran hacia delante, no calculan lo que puede pasar. Son fácilmente irritables.

La manera de diferenciar el TDAH de una mujer que tiene muchas cosas por hacer y está estresada es que este patrón se mantiene en el tiempo, y que los síntomas los tiene desde pequeña. Suelen tener dificultades académicas, y desproporción entre el esfuerzo y el resultado.


Consecuencias de la hiperactividad en adultos

Una extensión de la hiperactividad en la edad adulta puede provocar algunos trastornos tales como el consumo excesivo de drogas psicotrópicas, ansiedad, depresión o trastornos de la personalidad. La vida de los adultos con hiperactividad suele estar llena de fracasos, de una baja autoestima, ningún tipo de relación social o profesional, y una vida de pareja bastante tormentosa.

Sin embargo, la mayoría de adultos hiperactivos desde niños pueden superar su desorden beneficiándose de su problema: su curiosidad y su inventiva. Ser capaz de ponerle nombre a estas dificultades, ya es toda una superación personal. Esto les permite mejorar sus vidas y entenderse mejor.


Diagnóstico de la hiperactividad en adultos

El TDAH en adultos es diferente al TDAH en niños. En parte porque hay una notable reducción de la sintomatología hiperactiva respecto al déficit de atención.

En el paso de la infancia a la edad adulta, disminuyen los síntomas de hiperactividad que se pueden manifestar en inquietud, mientras que los síntomas de inatención se suelen manifestar en dificultades a la hora de llevar a cabo tareas (cumplir plazos de entrega, centrarse en una tarea concreta…) que pueden afectar su funcionalidad en varios aspectos de la vida.

El diagnóstico en adultos resulta complicado debido a la comorbilidad, es decir, la coexistencia con otras patologías psiquiátricas, ya que los síntomas del TDAH se pueden solapar con los de los otros trastornos como trastorno por abuso de sustancias, trastornos de ansiedad y del ánimo.

El trastorno es muchas veces confundido por los médicos con depresión o desorden bipolar.


Tratamiento de la hiperactividad en adultos

La hiperactividad es reconocida por muchos estudiosos de la salud como un completo desorden. Los psiquiatras o psicólogos ofrecen terapias conductuales y cognitivas. Las terapias se centran en los métodos de organización de la vida cotidiana, así como en métodos centrados en la persona. Para curarse, los hiperactivos realizan un trabajo de respiración.

El hecho de respirar permite centrarse en los sentimientos, y no en la mente. La atención se concentra en el aire y en el movimiento del vientre. Después, los hiperactivos realizan un ejercicio de relajación dinámica. Esta consiste en apretar y soltar los puños, así como los músculos. Estos ejercicios informan al cuerpo de una posibilidad de relajación.

Finalmente, se les propone un ejercicio de visualización o de meditación para percibir imágenes positivas. Los hiperactivos necesitan hacer pequeños descansos y encontrarse siempre en ámbitos tranquilos.


Trastorno de Déficit de Atención Sin Hiperactividad en Adultos – AD/HD

Los adultos que tienen problemas serios con la inatención, pero no tienen ningún o pocos síntomas de hiperactividad, se dice que tienen predominantemente un subtipo inatento de AD/HD.

Se piensa que las funciones ejecutivas del cerebro  como la memoria a corto plazo verbal y no verbal, la autorregulación y la motivación, el planeamiento  se ven disminuidas en los adultos con AD/HD. Los adultos que tienen AD/HD sin hiperactividad pueden tener dificultades en mantener la atención y el enfoque, usando la memoria a corto plazo y recuerdos, y regulando sus emociones. También puede ser desafiante el organizar y priorizar tareas o trabajos.

Según el diagnóstico manual de la Asociación de Psiquiatría Americana, hay nueve síntomas asociados con los problemas de inatención. Aunque casi todo el mundo tiene experiencia con algunos de estos problemas de vez en cuando, la gente que sufre de la forma de AD/HD predominantemente inatenta muestran al menos 6 de 9 de estos síntomas y tienen graves dificultades en su vida diaria debido a los mismos. Estos síntomas pueden causar alteraciones o disrupciones en las actividades del colegio, trabajo, familia o sociales.

* A menudo tiene dificultades manteniendo la atención en el trabajo o al jugar.
* Frecuentemente no presta la suficiente atención a los detalles o hace errores por descuido en el trabajo, el colegio u otras tareas.
* A menudo tiene problemas organizando tareas o actividades.
* Se distrae con facilidad con estímulos externos.
* Frecuentemente no termina las cosas cuando se le dan instrucciones o no completa el trabajo o tarea escolar, tareas de casa u otras actividades, incluso cuando entiende lo que se espera de él o ella.
* A menudo se vuelve olvidadizo cuando hace tareas rutinarias.
* Frecuentemente pospone o evita las tareas que requieren una atención continua.
* A menudo pierde los materiales que se necesitan para completar las tareas y actividades.
* Parece no escuchar incluso cuando le hablan directamente.

Los adultos que tienen serios problemas o problemas crónicos debido a que padecen de 6 o más de estos síntomas y no tienen síntomas de hiperactividad o impulsividad pueden tener AD/HD sin la hiperactividad. Otras condiciones psicológicas, como la depresión o la ansiedad, también pueden acompañar esta forma predominantemente inatenta de AD/HD.

Causas de AD/HD sin hiperactividad en adultos

Parece haber una base genética y neurobiológica para el trastorno de déficit de atención. Normalmente los adultos predominantemente con la forma inatenta de AD/HD la desarrollaron primero durante su niñez. Sin embargo, debido a que los niños con este tipo de AD/HD normalmente no son hiperactivos, el trastorno puede no reconocerse hasta que se llega a la adolescencia o a ser adulto.

Esto es especialmente cierto en las niñas y mujeres con AD/HD sin hiperactividad. Las niñas pueden ser más calladas y pasivas que aquellas que no tienen el trastorno. Las mujeres no suelen ser diagnosticadas hasta que uno de sus hijos es diagnosticado con AD/HD. Entonces puede que reconozcan similitudes en los patrones de su comportamiento y busquen ayuda profesional.

Los investigadores están estudiando factores nutricionales, medioambientales y otros que puedan desempeñar un papel en AD/HD.

Diagnóstico del trastorno de déficit de atención sin hiperactividad

No hay una sola prueba médica o genética para esta forma de AD/HD. Un profesional de la salud mental cualificado, como un médico o psicólogo clínico, debe de evaluar a la persona para poder dar el diagnóstico.

Para que se diagnostique AD/HD, la persona debe estar sufriendo una discapacidad importante en por lo menos dos áreas importantes de su vida (por ejemplo, trabajo, escuela, o casa). Algunos ejemplos son los problemas serios como pérdida del empleo debido a síntomas de inatención, un exceso de conflictos en las relaciones o divorcios, problemas financieros causados por la pobre organización o por no pagar los recibos a tiempo, o cuando se la pone en suspensión académica.

Tratamiento del AD/HD sin hiperactividad

Aunque no hay ninguna cura para este trastorno, se puede tratar con éxito. Hay varias estrategias diferentes para tratar a los adultos, pero generalmente suele ser alguna combinación de medicamentos y terapia de comportamiento lo que da mejores resultados.

Medicamentos


Los medicamentos con receta médica que se usan para tratar AD/HD en los niños normalmente surten efecto en la mayoría de los adultos con la forma inatenta de AD/HD. Las clases más comunes de medicamentos son psico-estimulantes, antidepresivos, y medicamentos no estimulantes. Los medicamentos afectan a los neurotransmisores que mandan señales a las células del cerebro.

Modificación del comportamientos u otras formas de terapia


La terapia ayuda a los pacientes a identificar los problemas de comportamiento y a crear e implementar estrategias para cambiar su comportamiento y alcanzar su meta.

La modificación del comportamiento es una estrategia tradicional que se centra en los patrones de comportamiento reforzando los comportamientos deseados mediante recompensas y alicientes.

La terapia cognitiva de comportamiento, a diferencia de la terapia psicoanalítica tradicional, se enfoca en los patrones de comportamiento actuales del paciente. Se centra en identificar los pensamientos automáticos o irracionales que puedan resultar en comportamientos negativos y reemplazarlos por pensamientos y comportamientos positivos. La terapia de grupo puede ser útil para los adultos con AD/HD, especialmente para las mujeres.

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El Trastorno por Déficit de Atención también puede surgir en los adultos

Dos estudios realizados en Brasil y en Reino Unido, publicados en JAMA Psychiatry en mayo 2016, revelan por primera vez que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), que generalmente aparece en la infancia y puede durar hasta una edad más avanzada, también puede surgir en la adultez.

En el primer estudio, científicos del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencias de King's College de Londres constataron que 112 de los 116 jóvenes adultos de la muestra que sufrían de TDAH (es decir, un 65,7%), nunca habían sido diagnosticados con este trastorno en su niñez.

También estudiaron una muestra de más de 2.200 gemelos a quienes se les había atribuido síntomas de TDAH entre los 5 y 12 años.

Según los investigadores, cuando el TDAH que se desarrolla en la edad adulta es menos hereditario, presenta síntomas más graves y aparece a menudo junto con otros problemas de salud mental. Los adultos con este ‘inicio tardío’ de TDAH tenían altos niveles de síntomas de deterioro y otros trastornos de la salud mental.

Como el estudio fue en una cohorte de gemelos, los investigadores también pudieron examinar la base genética del TDAH. De esta forma, encontraron que que el TDAH que se desarrolla durante la edad adulta era menos heredable que el aparecido en la infancia y que tener un hermano gemelo con este trastorno en la infancia no sitúa a las personas en mayor riesgo de desarrollar TDAH de inicio tardío.

Según los investigadores la enfermedad podría haber sido enmascarada en la infancia debido a factores de protección, como un entorno de apoyo familiar. O podría explicarse en su totalidad por otros problemas de salud mental. Alternativamente, el TDAH de aparición tardía podría ser un trastorno distinto por completo. Creen que es importante seguir investigando las causas subyacentes de TDAH de inicio tardío.

El segundo estudio, llevado a cabo en el Hospital Clínicas de Porto Alegre (HCPA), también identifica una proporción importante de adultos con TDAH que nunca habían tenido síntomas de este trastorno cuando eran niños.

El estudio brasileño se hizo sobre datos de 5.249 personas que nacieron en 1993 y a las que se le hizo un seguimiento hasta los 18 o 19 años. El mismo indica que un 8,9% de las personas estudiadas fueron diagnosticadas con TDAH a los 11 años y 6,3% a los 18 o 19 años.

Entre los 393 niños diagnosticados con TDAH a los 11 años, 60 (un 15,3%) siguieron padeciendo este trastorno en la adultez.

Estos trabajos de Reino Unido y Brasil apoyan hallazgos previos de una cohorte de Nueva Zelanda.

En el campo de la medicina, el TDAH adulto se considera en general como una continuación del TDAH infantil que persiste en la adultez, o un diagnóstico que se pasó por alto en la niñez pero que se detectó en la adultez.

Lo importante a tomar en cuenta es que podría haber un trastorno del neurodesarrollo que se presenta como un TDAH a una edad tardía y que se desconocía. Hay que realizar más estudios para observar a este subgrupo, además de examinar si los tratamientos tradicionales para el TDAH serán efectivos en este grupo de más edad con algo parecido al TDAH.

Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para la comprensión del TDAH, ya que el TDAH que comienza en la edad adulta puede tener diferentes causas del que se desarrolla en la infancia.

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Consejos para adultos con TDAH

El TDAH puede convertir los encuentros sociales en un reto para las personas que padecen este trastorno. El simple hecho de hablar con otras personas o mantener una conversación puede ser un problema.

Consejos para organizarse

La organización es una herramienta muy útil para no olvidarse de las cosas, ahorrar tiempo y llevar una vida lo más ordenada posible.

* Colocar en el pasillo unos colgadores etiquetados para colocar en cada uno de ellos las llaves evitará perder tiempo pensando dónde se dejaron las llaves.
* Crear listados de las tareas o actividades pendientes siempre resultará de gran ayuda para realizar un seguimiento de las cosas pendientes.
* Un calendario donde poder anotar las citas, actividades sociales… puede ser muy útil si se recuerda rellenarlo.
* Utilizar las notas adhesivas codificadas por colores, otorgando una categoría a cada color, como llamadas telefónicas, pagos pendientes, etc.

Consejos para el entorno laboral

Los siguientes consejos pueden servir de ayuda para organizar el trabajo, pero muchos son igualmente aplicables para tareas en casa o para planes en un entorno social.

Limitar las distracciones

* Utilizar auriculares y música relajante para omitir los sonidos de la oficina.
* Trabajar en un espacio ordenado donde las distracciones sean pocas.
* Tener a mano todo lo necesario, para no distraerse al tener que encontrarlo.
* Anotar las ideas en un cuaderno para no interrumpir la tarea que se esté realizando.
* Realizar una sola actividad/tarea al tiempo.
* No empezar una nueva actividad/tarea hasta que no se haya acabado la que se esté llevando a cabo.
* Establecer rutinas de trabajo.
* Anotar la tarea que se está realizando en un papel autoadhesivo cuando se interrumpa la tarea.

Gestión del tiempo

* Dividir los proyectos grandes en pequeñas tareas y fijar el tiempo disponible para realizar cada una de ellas.
* Auto-premiarse por conseguir alcanzar los objetivos de tiempo marcados.
* Programar alarmas para avisar del tiempo de finalización de cada tarea.
* Programar avisos para recordar las reuniones a las que debe acudir.
* Evitar establecer horarios sobrecargados al subestimar la duración de cada una de las tareas.
* En los gestores de correo es muy útil organizar las bandejas de entrada de la forma siguiente para fijar prioridades en las tareas: importante/ahora  importante/pronto  puede ser importante  ya realizado.

Los grandes dones de los adultos hiperactivos

Personas multitarea. Las personas multitarea tienen la capacidad de pasar rápidamente de una actividad a otra sin bajar su rendimiento, esto les convierte en personas altamente resolutivas y polifacéticas.

Gran creatividad. Las personas hiperactivas tienen una gran cantidad de ideas acerca de como mejorar la vida de los demás y hacer de este un mundo mejor. Poseen un intelecto rápido y una gran intuición. Por lo general trabajan muy bien con ambos hemisferios cerebrales.

Fuerza interior. Estos adultos poseen un temperamento fogoso que les impulsa a superarse y luchar en pos de lo que consideran justo no solo para ellos si no también para los demás.

Enorme curiosidad. Las personas hiperactivas son inquietas por naturaleza, sienten pasión por saber como funcionan las cosas para adquirir dominio sobre ellas y sobre todo poseen una enorme capacidad para el auto-conocimiento.

Sensibilidad. Las personas hiperactivas desde su niñez captan con suma sencillez todas las emociones y pensamientos que pululan a su alrededor.


Diez ventajas de ser hiperactivo

A pesar de que el cerebro de la persona con TDAH presenta algunas alteraciones que dificultan su óptimo funcionamiento en determinadas áreas, el hecho de que esté sobre-estimulado, también aporta algunas ventajas.

1. Empatía. Las personas con TDAH  suelen tener mucha facilidad para relacionarse con personas desconocidas, así como de identificarse con los otros y aceptar puntos de vista diversos. Es cierto que los niños y adolescentes hiperactivos suelen agobiar a sus amigos tratando de acapararlos, pero esto no es sino una muestra de la nobleza de éstos. Simplemente, participando en algún programa de habilidades sociales diseñado por un experto en TDAH, como un psico-pedagogo, cualquier hiperactivo puede aprender a sacar partido de la empatía que posee de forma innata para mejorar sus relaciones sociales.

2. Ingenio. El ingenio y el TDAH van de la mano. De hecho, existe una lista interminable de pintores, diseñadores, escultores, cineastas, escritores, músicos y cómicos que son hiperactivos. Esto es porque para ser creativo hay que ser capaz de  afrontar la realidad de forma “desordenada”, algo que resulta muy fácil para una persona que siempre va “contra el sistema” y que piensa de forma divergente por naturaleza.

3. Entusiasmo. Cuando una persona con TDAH afronta una tarea que le gusta lo hace siempre con una absoluta pasión y entrega. Esto hace, de las personas hiperactivas líderes natos que son capaces de insuflar su energía a los otros. Si forman parte de un equipo con capacidades y estilos de trabajo diferentes, los hiperactivos pueden convertirse en el motor del grupo.

4. Capacidad de resolución de problemas. Las personas con TDAH poseen habilidades especiales para descifrar enigmas y resolver problemas. Esto tiene que ver mucho con la forma creativa de afrontar cualquier dilema, pero también, con la pasión, casi obsesiva, con la que las personas hiperactivas abordan cualquier reto que decidan afrontar.

5. Hiperfoco. El Hiperfoco es un fenómeno que experimentan muchos TDAH que se caracteriza porque la persona es capaz de abstraerse absolutamente en la realización de una tarea o prestar toda su atención de forma selectiva a un detalle en particular. Esta habilidad, hace que cuando la persona hiperactiva se concentra en algo que le apasiona es capaz de realizar cualquier cosa que se proponga de forma perfeccionista y detallista, consiguiendo logros excepcionales.

6. Sentido del Humor. A casi todos los TDAH les gusta reír, y muchos de ellos tienen la capacidad de hacer reír a los demás también. Esta característica puede ser aprovechada por la persona TDAH.

7. Espíritu de lucha. Desde pequeños, los niños hiperactivos parece que lo tienen todo en contra. Muchos profesores los suelen etiquetar de maleducados o revolucionarios, los padres no siempre pueden afrontar sus “ocurrencias” de forma positiva y suelen experimentar muchos desengaños por parte de sus iguales o compañeros de juegos. Sin embargo, estos niños se sobreponen con bastante facilidad y no cesan en su empeño de tratar de “encajar”. Este espíritu de lucha les hace convertirse en adultos que no se dejan amedrentar por los obstáculos y que abordan los desafíos de forma proactiva.

8. Intuición. El TDAH tiene un sentido de la percepción rápida que les hace reaccionar de forma automática a los cambios repentinos. Esto les hace ser personas muy susceptibles, pero también les proporciona la capacidad de intuir si una persona o situación ha cambiado antes de que otras personas se den cuenta y prepararse para afrontar estos cambios de forma exitosa.

9. Creatividad. El ingenio está relacionado con la creatividad y la velocidad con la que una persona hiperactiva tiene ideas. Quizá el noventa por ciento de las ideas extravagantes que aporte no tengan ninguna utilidad, pero puede que en el diez por ciento restante se encuentren verdaderos tesoros.

10. Exceso de motricidad. Las personas con TDAH llevan mejor las prisas y las carreras que exige el estilo de vida del siglo XXI. La hiperkinesia que muchos hiperactivos experimentan de pequeños suele suavizarse con la práctica reiterada de ejercicio físico, lo cual hace que las personas con TDAH lleven un estilo de vida más saludable y dispongan de unas reservas energéticas mayores que los normotipos.

Ser hiperactivo significa poseer unas características muy particulares que pueden ser vistas como una ventaja o una desventaja tanto por la persona con TDAH como por las otras personas con las que se relaciona. No obstante, el conocimiento y entrenamiento para el control de estas características por un profesional de la psicopedagogía puede colocar al niño, adolescente o adulto en una situación ventajosa para afrontar la vida diaria tanto a nivel personal como académica o profesional. 

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