mayo 25, 2016

« Sales de Baño » : Droga Emergente Metilendioxipirovalerona o MDPV





Las adicciones son parte de los principales problemas de salud que sufre el mundo en la actualidad. Adicciones como la drogadicción comprometen la salud física de la persona, ya que pueden dañar órganos vitales como cerebro, riñones, hígado y pulmones.

Si bien existe una diferencia entre las llamadas 'drogas naturales' y 'drogas sintéticas’, ambas comprometen la salud del usuario. Las drogas sintéticas son aquellas que se elaboran de manera artificial. En cambio, las drogas naturales se encuentran presentes en plantas y su preparación es mínima.

Las nuevas "drogas legales"

Este nuevo tipo de drogas presenta la ventaja de su fácil obtención por internet como mercancía legal y su difícil control por las autoridades. La variedad de este tipo de droga ha aumentado de manera exponencial en los últimos años. En apenas una década, se ha convertido en el principal problema de las autoridades en su lucha contra la drogo-dependencia.

El principal problema con estas drogas de diseño es que continúan surgiendo nuevas sustancias continuamente. Aunque se prohíba su uso, se siguen fabricando en laboratorios clandestinos y vendiendo ilegalmente, y las personas que las utilizan no saben realmente lo que están tomando ni los graves efectos que puede producir en ellos. El difícil combate contra estas drogas se explica por su camuflaje, ya que se comercializan como si tuvieran otros usos.

Una de las tácticas utilizadas por los fabricantes de drogas sin escrúpulos es hacer una nueva fórmula que cambia la composición química de una sustancia prohibida lo suficiente como para burlar la ley. A las agencias de aplicación de la ley les lleva un tiempo el ponerse al día y, mientras tanto, las vidas de los niños y jóvenes se ven amenazadas.

Las consecuencias de estas drogas y su composición son también bastante desconocidos. Los componentes varían de un día para otro y el principal objetivo es obtener el mayor efecto inmediato sobre el consumidor.


Sales de baño

Es una droga sintética pero no nueva: se sintetizó y patentó en 1969 y se utilizó como antidepresivo, hasta que se descartó por los efectos secundarios que presentaba. Posteriormente desde el 2005 se conoce su uso como sustancia “recreativa”.

Su nombre se deriva del hecho que las drogas son vendidas bajo el disfraz de sales de baño. Sus cristales blancos frecuentemente se parecen a productos de baño legales, pero químicamente no tienen relación alguna con las sales de baño.

Hasta tiene un sitio web propio en el que la comercializan y la reparten a todo el mundo, presentándola como productos para darse un baño relajante. Son distribuidos en pequeños paquetes (como los de las sales de baño), en tabletas o, incluso, en cápsulas, y etiquetadas como no aptas para consumo humano. Así buscan sortear las barreras legales contra el tráfico de drogas.

Esta sustancia contiene derivados químicos sintéticos de la catinona, una sustancia que se encuentra en una planta llamada khat o catha edulis, según el nombre técnico. Crece mayormente en el este de África y el sur de Arabia, y cuyas hojas las personas mastican, de vez en cuando, por su efecto estimulante similar a la hoja de coca.

Los químicos usados en las sales de baño son tres sustancias nocivas: mefedrona, provalerona y metilendioxipirovalerona. Estos compuestos imitan los efectos de drogas como la cocaína, el LSD y las anfetaminas las cuales estimulan al sistema nervioso provocando peligrosos efectos secundarios.

En el mercado de la droga, las sales de baño son conocidas con nombres atractivos como Paloma roja, Púrpura, Cloud Nine, Onda lunar, Marfil puro, Ola de marfil, Cielo de Vainilla, Bendición o Relámpago blanco.

Las sales de baño suelen tomar la forma de un polvo cristalino blanco o café y se venden en bolsas de plástico o paquetes de papel aluminio etiquetados como “No apto para el consumo humano”. A veces también se venden como “fertilizantes o alimento para plantas”, o más recientemente como “limpiador de joyas” o “limpiador de pantalla de teléfonos”. Son baratas, fáciles de conseguir y no aparecen en las pruebas que detectan drogas.

Muchos de estos productos son fabricados en China. Los principales compuestos químicos, como MDPV, metadona, mefedrona, catinona, son enviados desde otros países, y luego empaquetados en los Estados Unidos.

Esta sustancia comenzó a extenderse a mediados de 2010 entre los adolescentes de los Estados Unidos y en algunos países europeos como Reino Unido. En EE.UU., por ejemplo, las sales se venden en tiendas naturistas y comercios que abren las 24 horas.

Los efectos de las sales de baño

Se presenta como un polvo cristalino de color blanco, gris o canela  y se puede tomar:

* Vía oral. Inicia su efecto a los 15 minutos y dura 6 horas.
* Esnifada. Inicia su efecto a los 5 minutos y dura 4 horas.
* Vía intra-muscular.

Las alucinaciones pueden ser un efecto secundario, pero los principales efectos son similares a los de otras drogas, como la cocaína, el cristal o la metanfetamina.

Los principales efectos psicoactivos incluyen un mayor estado de alerta, euforia, agitación, presión arterial alta y aumento del ritmo cardíaco.

Los consumidores coinciden al describir una fuerza descomunal y un calor interno extremo que causa que se desnuden. Pero esos son sólo los efectos menos perjudiciales, ya que en muchas ocasiones se han reportado efectos severos tales como agresividad, paranoia, psicosis, depresión, pensamientos suicidas e incluso la muerte.

Tiene el efecto adicional de suprimir el dolor, lo que hace que el consumidor no reaccione ante la violencia física. Por eso mismo la droga también se llama "droga zombie".

Esta droga tiene el inconveniente que la sensación agradable desaparece muy rápido, por lo que se tiende a consumir de forma repetitiva en poco tiempo para intentar mantener las sensaciones “agradables”, siendo después los efectos secundarios desagradables mucho más intensos. Para complicarlo más el síndrome de dependencia aparece rápidamente.

Al ser una droga muy nueva, no existen aún datos suficientes sobre ella. Lo que sí se conoce es su alta toxicidad a corto plazo. Se piensa, además, que tiene un alto potencial adictivo, produciendo un deseo intenso de consumir más.

¿ Cómo afectan al cerebro ?

Los efectos alucinantes que con frecuencia se informan en los usuarios de las sales de baño son similares a los de otras drogas como la LSD o la MDMA que elevan los niveles del neurotransmisor serotonina.

Lo que diferencia a esta droga es que afecta al individuo cien veces más que cualquier sustancia conocida. Produce agresividad en la gente, que puede llegar a tirarse por la ventana o morderle la cara a un transeúnte como ya ha ocurrido. Es una explosión de agresividad.

Funciona como inhibidor de la recaptación de norepinefrina y dopamina, o sea que habrá más de lo normal de estas dos sustancias en el organismo.

Los derivados de la catinona perturban la actividad de las redes cerebrales que intervienen en el deseo, el placer, los movimientos musculares y la cognición. Los usuarios han descrito efectos estimulantes clásicos, tales como una euforia inicial, incremento de la actividad física, imposibilidad de dormir y la pérdida de las sensaciones de hambre y sed, además de un irresistible deseo de consumir más droga. Dosis más altas conllevan un fuerte riesgo de psicosis paranoides, agresividad e impulsos suicidas.


La droga emergente MDPV puede ser más adictiva que la metanfetamina

Un estudio realizado por científicos del Instituto Scripps de Investigación (TSRI), publicado en la revista Neurofarmacología en línea de agosto 2015,  revela que la droga de creciente popularidad cuyo nombre científico metilendioxipirovalerona o MDPV y conocida en español con nombres como "Ola de marfil" o "Relámpago blanco", podría ser más adictiva que la metanfetamina, conocida popularmente como "Speed", una de las sustancias más adictivas de las que se tiene conocimiento hasta la fecha.

La investigación es uno de los primeros estudios de laboratorio sobre la MDPV, cuyo consumo está aumentando de manera notable.

Los científicos han confirmado el poder estimulante de la droga en ratas, y han encontrado evidencias de que podría ser más adictiva que la metanfetamina. Observaron por ejemplo que las ratas oprimían una palanca de administración de MDPV más frecuentemente para obtener una dosis de esta droga que en el caso de la metanfetamina. La tendencia se constató a través de una amplia gama de dosificaciones.



Es evidente la inmensa dificultad que supone controlar mínimamente el problema del narcotráfico y del consumo desenfrenado de tóxicos. Las sales de baño es sólo uno más de estos productos con los que grupos mafiosos se llenan de dinero. Tal vez aún más nocivo que los creados anteriormente, pero seguro menos que otros que vendrán, cuya fabricación parece inevitable.

Es importante que profesores y padres de familia cuenten con información real y concreta acerca de la adicción a las sales de baño porque se venden de forma engañosa y resultan ser sustancias más potentes que la cocaína. El tener la información correcta evitará su consumo que genera episodios graves de ataques psicóticos.

En realidad, la única seguridad para los jóvenes es enseñarles que nunca se puede saber cuándo el consumo de drogas o alcohol va a convertirse en mortal. Incluso si la droga en sí no es peligrosa como para poner la vida en peligro, casi cualquier droga puede dar lugar a un accidente fatal por la alteración que producen en la percepción de una persona de la velocidad o de la distancia, o por retrasar su tiempo de reacción.


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